Bajo el lema "Un millón de razones para ser uno", chicos evangelistas realizaron, durante 9 días, acciones de ayuda social enfocada sobre todo a personas en situación de riesgo y zonas marginadas. Las actividades son simultáneas en varios países y, en el caso de Orán, finalizaron en la plaza San Martín en el marco del proyecto mundial llamado One World.
El grupo Forjadores del Reino está integrado por jóvenes de 13 a 23 años e "invadieron" las calles con intervenciones urbanas para transmitir valores. Se dedicaron a limpiar la terminal y alrededores, llevaron desayuno gratis a la gente en situación de calle y al hospital.
En los colectivos hicieron charlas evangelizadoras y concurrieron al basural para llevar un almuerzo digno a quienes viven del cirujeo.
Para los jóvenes, más allá de la religión que los une, lo importante es transmitir buenos ejemplos y fomentar la solidaridad. En ese sentido visitaron el hogar de ancianos para compartir tiempo con los adultos mayores, fueron a varios establecimientos educativos, tanto primarios como secundarios con el fin de concientizar sobre los flagelos que afectan hoy a la sociedad: prostitución, trata de personas, abandono infantil, bulimia y anorexia, aborto, pedofilia, pornografía, racismo, salud, alcoholismo y drogadicción formaron parte del amplio temario que desarrollaron.

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