Los libros de gastronomía exceden el recetario de platos y menúes tentadores, por lo menos así lo refleja desde hace algunos años el mercado editorial, con una gran producción relacionada con la temática, mientras que recientes lanzamientos refuerzan ese fenómeno. "La cocina es central en nuestra cultura y nuestra biología, y es inacabable. La cocina es, en cierto modo, una de las mejores ocasiones para explorar aspectos muy amplios de la cultura y de la ciencia", opina el biólogo y escritor Diego Golombek, a cargo de la serie "Ciencia que ladra", de Siglo XXI, que entre sus novedades presenta "La ciencia en la cocina. De 1700 a nuestros días" del sociólogo italiano Massimiano Bucchi. Tal vez por eso, sean del abordaje que fueran, los libros de y sobre cocina "son un clásico en los catálogos de casi todas las editoriales", explica Florencia Cambariere, directora de la división comercial de Penguin Random House, que la define como una "actitud activa frente a lo que consumimos y decisiones que implican un esfuerzo". En otro tono, el sello Grijalbo -con una acaudalada literatura en la temática de vida saludable- lanzó este mes "La revolución de los 22 días", el best seller estadounidense del especialista Marco Borges, una de las figuras más convocantes que atiende a celebridades como Shakira, Jennifer López o Gloria Estefan.

Manuel Vázquez Montalbán, escritor español
"Si el comensal muerto de hambre arrebatara la vida de un animal o de una planta y comiera los cadáveres crudos, sería señalado con el dedo como un monstruo capaz de bestialidades estremecedoras. Pero si trocea el cadáver, lo marina, lo adereza, lo guisa y se lo come, su crimen se convierte en cultura y merece memoria, libros, disquisiciones, teoría, casi una ciencia de la conducta alimentaria".

Se espera la cosecha de trufa argentina

Trufas del Nuevo Mundo es el emprendimiento nacional más grande de Sudamérica de trufas negras de Perigord, y que convertirá a nuestro país en productor de este hongo comestible. La compañía se encuentra a la espera de la cosecha y recolección de las primeras trufas, prevista para la segunda parte del año. Se trata de un hongo comestible premium, muy requerido en la gastronomía, pudiendo un kilo llegar a cotizar en los 1.500 dólares o más. Con campo propio ubicado en Espartillar (sudoeste de Buenos Aires) es además un fideicomiso agropecuario que permite sumar a pequeños y medianos inversores. Un lujo.

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