La comunidad menonita reside desde hace cinco años en dos fincas ubicadas en el acceso norte a San José de Metán, a la vera de la ruta nacional 9/34.
Primero llegaron dos familias y actualmente hay ocho, que provienen de Estados Unidos y de Canadá.
Los menonitas buscan integrarse a la comunidad. Abrieron un comercio en la calle Belgrano, en pleno centro de la localidad del sur provincial, para vender los productos que ellos elaboran con sus propias manos y artesanalmente.
"Para nosotros que el padre trabaje con sus hijos es algo tradicional e histórico. Creemos que es una buena forma de vivir y de transmitirles a los jóvenes creencias y valores para que sean personas de bien", dijo a El Tribuno, Titus Klippenstein, miembro de la comunidad menonita de Metán.
No consumen bebidas alcohólicas ni fuman, tampoco tienen televisión, pero sí usan la tecnología, como celulares y computadoras, aunque solamente para producir y trabajar. Consideran que es una forma de proteger a los chicos de las malas influencias.
Los jóvenes trabajan junto a sus padres y cuando van creciendo aumentan sus responsabilidades. Un chico joven puede, por ejemplo, alimentar a los cerdos, como una primera responsabilidad.
"Lo principal para nosotros es la misión, somos evangélicos. Los domingos no trabajamos ni hay comercio, es el día que debemos descansar físicamente. El culto principal es el domingo, donde nos reunimos a orar y alabar y hay predicación", dijo Klippenstein.

Trabajo y producción

Los menonitas de Metán se dedican a la cría de vacas, cerdos y pollos y al cultivo de la tierra, para producir granos como maíz.
Pero lo importante es que le dan valor agregado a la producción con la elaboración de productos artesanales como queso, dulce de leche, yogurt, manteca y hasta quesillo, que aprendieron a hacer en el sur provincial. También venden cerdos y vacas vivos.
Poseen maquinarias en sus propiedades con las que preparan los productos con sus propias manos, cuidando especialmente la higiene. También preparan pan dulce, budines, cupcakes y hasta las famosas donas (donuts). Además hacen tejidos, por ejemplo, de alfombras.
Todo se vende en el comercio ubicado en la calle Belgrano, donde, principalmente los niños metanenses hacen filas para adquirir sus exquisitas cremas heladas y donas.
"Constantemente trabajamos para el bienestar de nuestra comunidad. No hacemos cosas que dañen a nadie. Todo forma parte de nuestra cultura, de una forma de vida y de nuestra religión", remarcó Titus.
Quieren que los conozcan
"En primer lugar está nuestra misión evangélica y la familia y luego el comercio. Surgió el proyecto de abrir un comercio en el centro para ofrecer nuestros productos, para que nos conozcan y sepan nuestra forma de vida y creencias porque en el local también tenemos para la venta libros evangélicos y biblias. Todos son invitados a nuestra iglesia, sin importar clase social ni raza", destacó Klippenstein.
Los chicos menonitas tienen una escuela privada en su comunidad. A las clases las dictan sus propios profesores. Consideran a la educación de los pequeños fundamental, al igual que reciban una buena influencia.
"Queremos agradecer a todo Metán por el buen recibimiento, la buena onda y el apoyo que hemos recibido del intendente, Fernando Romeri, quien personalmente nos dio una mano para que pongamos nuestro negocio. El trabajo es algo bueno para el hombre", indicó Titus.
"Nosotros usamos la tecnología moderna solamente como una herramienta para trabajar. Los chicos, por ejemplo, no usan redes sociales ni poseen video juegos, tampoco televisión. Por ejemplo, se divierten reuniéndose para cantar o realizando otras actividades recreativas", señaló el miembro de esa comunidad.
Así, con una vida dedicada a las tareas de campo, pero sirviéndose de la tecnología para mejorar su producción y darle valor agregado a cada producto, estas familias se van insertando de a poco entre los vecinos metanenses, quienes ya los miran sin desconfianza y como a otros miembros, tan comunes como los lugareños.

El origen de la religión que profesan

La iglesia Menonita fue establecida en la era de la gran reforma, entre los años 1517 y 1575.
Este período marcó el principio de las iglesias protestantes en todo el mundo.
Durante aquel tiempo, algunos de los países de europa occidental se separaron de la iglesia católica.
Una de aquellas divisiones pasó a ser la actual iglesia menonita, que se caracteriza por conservar costumbres bastante rígidas y moral intachable.

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Sección Editorial

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victor hugo  castro
victor hugo castro · Hace 2 meses

Compré sus productos, por cierto, de muy buena calidad. Deberíamos además estar gratos con su presencia ya que son personas muy respetuosas y trabajadoras y ejemplo de lo que es vivir en comunidad.

raquel litvak
raquel litvak · Hace 2 meses

ME GUSTAN LOS MENONITAS,PUEDEN SER UN BUEN EJEMPLO PARA NUESTROS JOVENES,SON TRABAJADORES SIN MALAS COSTUMBRES ALGO BUENO SE PUEDE APRENDER DE ELLOS.


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