Los empleados y obreros municipales de Colonia Santa Rosa, nucleados en distintos gremios, están cansados de lo que consideran manoseo y acoso laboral, de la merma de los sueldos de decenas de dependientes y de cobrar sus haberes fuera de término.
Por eso están en un proceso de conciliación obligatoria dictado por el Ministerio de Trabajo ante las amenazas de huelga general anunciada días pasados por los gremios que los nuclean.
Lo que irritó aún más a los dirigentes sindicales de los municipales norteños es la reiterada ausencia del jefe comunal, Jorge Guerra, en las dos audiencias de conciliación a las que ya fueron citados.
En la última, llevada a cabo el viernes de la semana anterior, solo se presentó en representación del Ejecutivo la contadora Adriana Sabag, quien no pudo decidir nada, por lo que el conflicto continúa candente.
Los reclamos de los empleados municipales de Colonia Santa Rosa son varios.
La dirigente Rosa Isasmendi, del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), explicó que hay denuncias de acoso laboral contra las compañeras Susana Acosta y Clara Martínez, "que pedimos que cesen de inmediato. También pedimos un aumento de urgencia para los changarines que cobran $100 por día, para que se lleve ese jornal a $150 por lo menos".
La dirigente explicó que hay un desfasaje muy grande entre una parte de los changarines, que son los que quedaron de la gestión anterior, del intendente Dardo Quiroga, que cobran esa ínfima suma diaria y los que nombró el intendente actual, Jorge Guerra, que cobran $200 por día.
"Lo que queremos es llegar a equiparar ambas sumas, pero vamos a ir de a poco", explicó Isasmendi.
Además, la dirigente recordó que por acta "acuerdo fechada en el Ministerio de Trabajo en 2013 había un aumento de $300 pesos que se cobró solo unos meses y nunca más lo percibimos".
"También queremos la recategorización del personal que está próximo a jubilarse, tal como se acordó hace ya un tiempo, para que lleguen a la categoría 24 y se jubilen con un haber digno", explicó
Y agregó que el personal "de Tránsito y Bromatología, por su parte, reviste en la categoría 19, como corresponde de acuerdo a sus funciones, que por otra parte es un tema también ya acordado con anterioridad y que no se cumplió".
Otro tema es se paguen los sueldos a término, porque ya no soportamos más cobrar cuando al intendente quiera".
Lo último que exigen los dirigentes es que se les repongan los haberes originales que tenían 22 empleados a los que se les rebajaron los sueldos "mientras el intendente sigue haciendo entrar gente propia con unos sueldos elevadísimos", dijo Isasmendi.
Por eso, la dirigente advirtió que si en la audiencia del miércoles 4 no hay arreglo, las partes quedarán liberadas y la Municipalidad se paralizará.

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