A pesar de la unificación del tipo de cambio, el levantamiento al cepo al dólar y la quita y merma de las retenciones a los productos de exportación, los referentes del sector agropecuario salteño son cautelosos sobre el devenir de la campaña 2016. Hoy llega Mauricio Macri a la provincia por primera vez en su carácter de presidente y los actores del agro salteño optaron por la prudencia al hablar sobre producción y rentabilidad del campo en la actual gestión. Entre las cuestiones más destacadas, afirman que hasta que no se les ofrezca una compensación por el costo de los fletes, la merma en retenciones a la soja no termina de surtir efecto positivo.
Los productores le confesaron a El Tribuno que la disminución en los gravámenes a las exportaciones de la soja, que bajaron un 5%, ya fueron perdidos con el aumento de varios insumos y costos de producción, tales como el combustible, la maquinaria y los fertilizantes utilizados.

Compensaciones

Por ello, consideran que la compensación por los valores de los fletes, sobretodo para los productores que están a más de 700 kilómetros de los puertos, son una medida esencial para potenciar el mercado. Para los empresarios salteños, no recibir ese beneficio implicaría volver a una situación deficitaria en cuento a volúmenes de ingresos y egresos.
Especificaron que requerirán que se les reconozca una compensación de 50 dólares por cada hectárea sembrada. En ese sentido, el presidente de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, le dijo a este medio que sin las compensaciones que requieren los productores locales, las pérdidas pueden ser estrepitosas con la inflación que se vive, la devaluación del año pasado y una economía que "cruje".
"Una de las promesas hechas en campaña y que todavía no se ha concretado es la compensación de fletes por inequidad con respecto al cobro de retenciones" asegura el titular de Prograno, Ignacio Pisani, y agrega que "los productores salteños no pagan el mismo nivel de retenciones que uno que está a 100 km del puerto".
A su turno, el presidente de la Sociedad Rural de Salta, Ignacio Lupión, resaltó: "En Salta Todavía estamos en una situación complicada porque la soja con el 30% de retenciones sigue sin ser un buen negocio. No podemos cultivar todos el campo con productos que se eximieron de retenciones, por ejemplo de maíz, por una cuestión de rotación, preservación del suelo y costo logístico".
Pisani anticipó en exclusiva que el 19 de abril tienen pautada una reunión con el ministro de Agricultura de la Nación, Ricardo Buryaile. Esperan que en ese encuentro se consiga persuadirle de otorgar las requeridas compensaciones, pero también que tome determinaciones para la ganadería.
Según confirmaron estos íconos del agro salteño, en la provincia se sembraron el año pasado 1.100.000 hectáreas. Anticipan que ese número puede incrementarse en caso de estabilizarse la economía, tal como promete el Ejecutivo nacional para el segundo semestre de este año. Acuerdan en que de esa extensión total de tierras trabajadas, cerca de un 60% se aprovecha para soja, un 20% para poroto, un 15% para maíz, y el resto para otras especialidades. Es decir, la mayor parte de las tierras labradas se engloban en las características propias de la soja, a la cual no se le quitaron todas las retenciones.

Alternativa ganadera

Los productores concordaron en destacar como positivas las medidas económicas adoptadas por el Gobierno Nacional, pero advirtieron que el resultado de tales orientaciones solo se notará si se sostiene ese rumbo por varios años más. La estabilidad del modelo económico que plantea la actual hacienda nacional, es de vital importancia para que los balances del agro sean óptimos.
En esa línea, el presidente de la Sociedad Rural expresó que se debe tener precisiones para planificar a largo plazo y proyectar, que es la única manera de hacer inversiones que valgan la pena. "Se necesitan políticas a largo plazo para que haya previsibilidad, y así poder insertar a Salta en el contexto nacional y mundial", señaló.
Lupión también destacó: "Creemos que el gran desafío para los próximos años en Salta no será tanto agrícola como sino ganadero, por eso necesitamos políticas a largo plazo, previsibilidad y financiamiento". Al respecto de eso, manifestó que "la ganadería bovina es el gran horizonte que tiene Salta, porque hasta ahora sigue importando más del 70% de la carne que consume", y finalizó indicando que "tenemos que llegar al auto-abastecimiento a través de la producción local".

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