Si viajar es uno de los máximos placeres del ser humano, acompañar este viaje espacial con un viaje de sabores, pensamos que es la combinación perfecta. Por eso, esta vez nos acercamos hasta la Quebrada de Humahuaca a probar los platos tradicionales de una de las regiones más bonitas y emblemáticas de toda la Argentina.
La Quebrada comienza en Volcán y se extiende hasta La Quiaca, aunque este último punto está más cerca de la Puna. Sin embargo, en todo este trayecto hay un común denominador cultural que, por supuesto, se ve reflejado en sus platos típicos. Y aunque en estos últimos años y, sobre todo, desde que se declaró a la Quebrada como "Patrimonio de la Humanidad", muchos especialistas de la cocina se han instalado en el lugar, son únicas esas recetas pasadas de generación en generación.
Es que la Quebrada de Humahuaca es refugio de tradiciones, también a la hora de la comida. Sabores con esencia milenaria que hablan del legado de la tradición culinaria que se remonta a los incas y a pueblos que no son tan famosos como los omaguacas, que poblaban la zona a la llegada de los españoles. Justamente es con los españoles con quienes se funden estas tradiciones culinarias, con productos autóctonos y otros foráneos que hoy forman parte esencial de la cocina de la zona.
comida regional.jpg
Esta reunión dio como resultado platos y comidas con gran personalidad que forman parte de la cultura de los pueblos originarios y que se han transmitido de mesa en mesa. Hoy nos llegan en pequeños bares, pintorescos comedores y los distinguidos restó gourmets. En todos los casos pueden tener presentaciones tradicionales, pero en general combinados con novedosos elementos de la cocina moderna.
Locros, tamales y humitas forman parte de antiguas recetas culinarias. Mucho picante y de gran personalidad, a base de maíz, pimientos, papa andina, carne secada al sol (charqui), la cocina de la Quebrada estimula los sentidos del viajero y lo acompaña en cada kilómetro.
Hay que remarcar que esto pasa en todas las localidades donde se convidan y venden panes y dulces caseros, quesos y quesillos.
En todos los casos, son platos realizados con técnicas artesanales ancestrales. Pero son sus productos los que llenan de colores y sabores esenciales a esta cocina. Maíz, quinoa y una gran variedad de papas andinas -hay más de 20 variedades-, acelgas y muchas verduras, además de condimentos y especies naturales, conviven y dan vida a esta cocina sin igual.
mercado frutas verduras.jpg
Muchos de estos productos son cultivados y cosechadas por los mismos cocineros. Incluso las carnes utilizadas como la carne de llama, cerdo o aves, pertenecen a sus corrales familiares. Y de sus ingredientes naturales derivan los intensos colores de los platos: fuerte amarillo del maíz, verde de la albahaca, naranja intenso de la calabaza, entre otros, son el lienzo sobre el cual probar esos sabores únicos.
Chivitos asados, empanadas quebradeñas, las humitas, los tamales blancos y los quesos de cabra son inigualables. Y entre las bebidas típicas resaltan el té de hoja de coca, utilizado y recomendado para evitar el mal de altura. También podemos probar la chicha fermentada en ollas de barro. Además, como en toda la Argentina, en la Quebrada de Humahuaca no falta el buen vino: los nuevos emprendimientos vitivinícolas atraviesan aquí una etapa de auge, encabezada por la exclusiva producción de una pionera bodega de la localidad de Maimará. A la hora de los postres, la miel de caña, las empanadillas de cayote, los gaznates, las nueces confitadas y los alfajores de quinoa son irresistibles.
Y un souvenir que el viajero encontrará disponible en las casas de regionales, en los mercados y ferias de los pueblos e incluso en improvisados puestos al lado de los caminos.

Guiso de papa lisa con chalona

Hay que tener chalona (1kilo y ¼), cebolla (800 gramos), morrón (300 gramos), ajo (6 dientes), papa (500 gramos), papa lisa (2kilos), arveja (300 gramos), perejil (100 gramos), aceite, sal, pimienta, orégano, ají y pimentón. Como primer paso, cortar la cebolla y morrones en pequeños cubos; freírlos junto con el ajo. Remojar la chalona en agua hervida durante una hora. Se la pica y agrega a la preparación anterior con dos litros de caldo. Dejar cocinar otra hora más. Hervir la papa lisa, dividirlas en cuatro. A la hora de cocción de la chalona, se le agrega la papa común y arvejas y se condimenta. Esperar al último hervor para la papa lisa cocida. Ya servido el guiso, rociar con perejil picado.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora