El miércoles ya fenecía. Apenas faltaban pocos minutos para la medianoche. En el barrio Miguel Ortiz, en la esquina de Vicente López y Francisco Aguirre, la periodista Eva Ávila bajó del colectivo 7A. Atrás suyo siguieron descendiendo otros pasajeros.
Caminó unos veinte pasos desde la esquina, iba al centro de salud -que está a casi dos cuadras de esa esquina- para que le colocaran un medicamento inyectable. En ese momento una trafic blanca le cortó el paso.
"Un tipo se bajó y me miró de arriba a abajo como diciendo ¿sos vos?, ¿no sos vos?, como insinuándome algo, ¿sos vieja? ¿sos joven? Se dio vuelta y abrió automáticamente la puerta como si me fuera a empujar hacia adentro", reconstruyó Eva en diálogo con El Tribuno.
Instintivamente, ella retrocedió unos pasos, giró apenas el cuerpo y empezó a correr por la calle Vicente López, que le quedaba a trasmano al vehículo y donde vio algunos autos como para ocultarse.
Justo estaban un joven y su novia sentados en un auto. Eva se aproximó a ellos y asustada y con el habla entrecortada, les preguntó:
-¿Puedo subir a su auto?, ¿me puedo quedar con ustedes?
-¿Qué te pasaba?
- Me quisieron llevar de la esquina.
-¿Querés que nos bajemos y vayamos?
-No, no porque puede ser que te hagan algo.
Aunque por un segundo pensó que había pasado, al volver la mirada a la esquina, vio que la trafic se volvía, pero siguió por calle Francisco Aguirre. El joven del auto gris decidió seguirlos mientras ya habían llamado al Sistema 911.
"En ese momento me escondí detrás de un auto que estaba estacionado a media cuadra y él se fue siguiendo a la trafic. Me contó que llegaron hasta la calle Mitre, ahí doblaron por la escuela redonda", relató la periodista.
Patente melliza
Son pocos los detalles que Eva recuerda. El hombre que se bajó vestía una campera oscura y una gorra con letras blancas. "Fue todo tan rápido y yo venía tan preocupada en mi dolor de espalda que no presté atención a los detalles, solo atiné a salir corriendo", sostuvo.
El joven y su novia volvieron a los minutos y le contaron que en el vehículo iban varias personas, no solo el hombre que se bajó y el chofer, como había visto Eva.
La trafic, blanca y de vidrios polarizados, tenía la patente BHQ 830.
"Desde Tránsito municipal me dijeron, horas después, que la patente al parecer es paralela porque está a nombre de una mujer y le corresponde a otro auto, no a una trafic", indicó.
Denuncia
"Cuando supe eso tomé la decisión de denunciar, de dar a conocer esto porque los secuestros siempre son un mito, no crees hasta que te pasa a vos o a alguien cercano y así lo vivís de cerca", afirmó Eva, quien actualmente trabaja en Prensa de la Municipalidad, enfocada en el área de Acción Social.
"A mí esto me rompió las estructura porque yo tengo mi familia, mis dos hijos... si no hubiera reaccionado no sé qué habría sucedido, porque hay mujeres que no reaccionan en el momento, no pueden gritar, no pueden pedir ayuda. Yo al menos atiné a salir corriendo. Fue un momento muy feo, muy desagradable". Mientras hablaba, Eva se secaba las lágrimas y con su cabeza hacía ese movimiento que mezcla incredulidad e incertidumbre.
Ahora su denuncia quedó en manos de la Brigada de Investigaciones. Entre otras tareas, revisarán las cámaras de seguridad que están en la plaza del barrio, de donde esperan tener más información de la trafic.

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Sección Editorial

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Cristian Rojas
Cristian Rojas · Hace 6 meses

ESTO ES NADA MAS Y NADA MENOS QUE URTUBEY HACIENDO REALIDAD SU ESPERANZA! O NO SABÍAN CUAL ES EL VERDADERO NEGOCIO DETRÁS DE EL, ISA Y ROMERO? TRATA DE PERSONAS Y NARCOTRAFICO! PERO COMO VOS DECÍS TODOS CREEN QUE ES UN MITO HASTA QUE TE SUCEDE.


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