Hoy, como ayer o como hace diez o más años, transitar por la ruta 9/34, entre Rosario e la Frontera y Metán, sigue siendo de extrema peligrosidad. Los vecinos no cesan sus reclamos mientras las muertes se suceden con inusitada frecuencia y las autoridades miran otros objetivos.
Si bien en los últimos cinco años se hicieron anuncios grandilocuentes sobre la reparación definitiva y hasta la construcción de una autovía, el trazado sigue siendo una de las tantas obras viales olvidadas del sur de Salta.
En varios de sus tramos presenta serias imperfecciones, como baches, grietas y ondulaciones que dificultan el tránsito, incrementando los riesgos de siniestros viales.
Por esta vía a diario circulan productores, comerciantes, trabajadores, docentes, transportistas, turistas, todos hartos de esta situación y de ver que sus protestas caen en saco roto. Por eso, una vez más recurrieron a El Tribuno para hacer oír sus voces y volver a pedir la construcción de una autovía que reduzca los accidentes sobre este corredor.
Reclamos
"Es un problema que está a la vista de miles de vecinos comunes y de funcionarios, pero da la impresión que a nadie le interesa resolver", expresó preocupado Ricardo, un usuario de Rosario de la Frontera que por su trabajo utiliza con frecuencia el tramo en cuestión.
"Evidentemente, la cinta asfáltica no aguanta el peso de las unidades que circulan por ella y el material del pavimento se degrada y se forman los típicos baches, grietas o profundas huellas que desestabilizan a cualquier automóvil, camión o colectivo que pasa por ese lugar", manifestó Martín, un remisero que transita a diario esta ruta.
Por esta vía circulan especialmente productores, comerciantes, trabajadores, docentes, transportistas y turistas que tienen que llegar al norte, ya sea de Salta y de Jujuy. Cansados de esta situación y aunque las quejas sobre el paupérrimo estado de la cinta asfáltica no tienen eco, piden que avancen las gestiones para construir una autovía que reduzca los accidentes sobre este corredor, más aún en estos días en que el presidente Mauricio Macri anunció obras importantes para el tramo que va desde Gemes a San Pedro.
"¿Qué esperan las autoridades salteñas? ¿Que haya más accidentes y muertes", preguntan los conductores.

Cruce
La ruta nacional 34 que ingresa por el este a Rosario de la Frontera se une a la nacional 9, que viene de la zona sur, en un cruce que se ubica al este, a 4 kilómetros del microcentro rosarino. De allí la ruta es identificada como 9/34, que sigue hacia el norte y vuelve a ser ruta 34 en el cruce de General. Gemes, donde la 9 prosigue hacia la capital salteña.
Además de las graves imperfecciones, el cruce de Rosario de la Frontera tiene un agravante: de noche no cuenta con el alumbrado correspondiente.
En lo particular, especialistas en temas viales aseguran que en las fechas clave como las fiestas de fin de año, temporada vacacional o días muy turísticos, el flujo de autos y transportes es muy elevado para la 9/34, ruta en la que más tragedias y muertes se han producido en los últimos años y que claman para que se terminen.

Tramo a tramo por sectores peligrosos
Una recorrida entre Rosario y Metán permite observar los defectos.
El Tribuno hizo una recorrida entre la Ciudad Termal y el puente carretero del río Las Cañas, curso de agua que divide los departamentos de Rosario de la Frontera con Metán, para comprobar el calamitoso estado de la ruta. El registro permitió determinar los tramos más peligrosos:
Kilómetro 1.429, entre el puente carretero del río Rosario y la estación de servicios de YPF, presenta agrietamientos de la cinta asfáltica y banquinas irregulares.
En el acceso a la localidad de Horcones, kilómetro 1.435, la cinta asfáltica presenta ondulaciones y existe una distancia de 20 centímetros entre la carpeta asfáltica y la banquina.
Kilómetros 1.442 y 1.441, curva pronunciada antes del río Las Cañas, se inunda en épocas estivales y hay árboles cercanos a la banquina que ya fueron causa de accidentes fatales.



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