Cansados de promesas municipales que nunca se cumplen, como mejorar la plaza principal del barrio Ramón Abdala y la escuela 4796 Roberto Iriarte, los vecinos decidieron movilizarse y aunaron esfuerzos en beneficio de todos.
El vecino Rosario Leguizamón, quien preside la Asociación de Gestión Comunitaria de este barrio, ubicado a 4 kilómetros al norte del centro de la ciudad, junto a la Cooperadora escolar, trabajan en la organización y difusión de un festival folclórico que se llevará a cabo el próximo 12 de diciembre.
Si bien aún no se definió el lugar, la idea central es recaudar fondos que serán destinados tanto al arreglo de la plaza como a la escuela.
Leguizamón remarcó: "El sueño de la comunidad barrial es mejorar la plaza para que los chicos y los jóvenes tengan un lugar mucho mas cómodo y confortable donde juntarse, un espacio de encuentro sano y seguro. Surgió al ver que todas las tardes van allí a jugar, pero solo es un espacio al que le falta mucho para ser una plaza. Nuestro sueño es hacerlo realidad y tener las cosas en condiciones".
El festival
Hasta el momento confirmó su participación el cantante rosarino Ciro Arias, entre otros muy populares en el medio.
"Lo más importante es que lo hacen con un fin solidario y si bien no viven en el barrio, son parte de la comunidad. Siempre tendieron una mano amiga cuando los convoca un fin altruista, como es este caso", remarcó Leguizamón.

El barrio
Este vecino, impulsor de la iniciativa, expresó que el trabajo mancomunado apunta a mejorar algunas cosas de la escuela a la que concurren aproximadamente unos 600 alumnos.
El barrio Ramón Abdala es el más grande de Rosario de la Frontera. Actualmente se estima una población superior a las 9 mil personas, la mayoría de condición humilde, pero también buena parte de docentes, agentes de la seguridad y de la salud.
El barrio tiene muchas necesidades: más de la mitad no tiene cloacas, por lo que hay letrinas y es uno de los focos contaminantes que preocupa, ya que muchos están saturados y colapsaron agudizando su situación en épocas estivales.
El 95% de las calles es de tierra y ripio y solo se asfaltó la avenida de ingreso. No tiene servicio de gas domiciliario, por lo que todos utilizan garrafas. Tampoco cuenta con un destacamento policial, un tema que con frecuencia reclaman sus vecinos por el grado de inseguridad que se vive.
Las últimas obras fueron en 2007 con la inauguración de la escuela, el centro de salud y las columnas con el sistema de lámparas a vapor de sodio que mejoró considerablemente la iluminación.

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