Son unas 30 las familias wichis que residen en el paraje Zopota, a unos 90 kilómetros al este de Coronel Cornejo y dadas las condiciones en que transcurren sus días es casi un misterio cómo siguen subsistiendo.
En una región donde el verano se hace sentir con toda su rigurosidad, con temperaturas que muchas veces superan los 45§C, estas familias no tienen agua -ni corriente ni de pozo- y el monte frondoso que décadas atrás los rodeaba y del que se proveían de alimentos, es cada vez más escaso.
Por sobre las carencias del entorno, no reciben ayuda del Estado, prácticamente de ningún tipo. Los padres nunca cobraron asignación universal por hijos, los ancianos no cuentan con jubilaciones ni pensiones y el poco ingreso al que acceden es por su trabajo en algunos establecimientos agrícolas de esa zona del Chaco salteño dedicados a los cultivos extensivos.

Tras la personería jurídica

Bautista Frías es cacique de la comunidad y quien lo acompaña a realizar las gestiones es uno de sus hijos, Francisco. Ambos, desde hace varios años, gestionan una personería jurídica para la comunidad de Zopota por una sola razón: "Nosotros sabemos que a hermanos de otras comunidades les han dado ayuda porque presentaron la personería jurídica. Por eso es que desde hace muchos años venimos gestionándola. Pero nos dijeron que el cacique general, Indalecio Calermo, tenía que tramitarla desde el IPPIS (Instituto Provincial de los Pueblos Indígenas). Lamentablemente pasó mucho tiempo y no la hemos conseguido. Lo único que nos dicen es que se extravió, que hay que hacerla de nuevo, pero no sabemos ni a dónde nos podemos dirigir", lamentaron.
Pero las carencias de estas familias (unas 280 personas entre adultos y niños) son tan grandes que seguramente con una personería jurídica no alcanzará ni remotamente para solucionarles sus demandas más urgentes, como agua y alimentos. "Hace aproximadamente un mes hicimos un corte en la ruta (nacional 34) para reclamar por agua. El intendente de Mosconi, Isidro Ruarte, ordenó que una vez por semana nos llevaran un tanque para la comunidad, pero eso se hizo tres veces. Como no volvimos a protestar dejaron de llevarnos el agua, y ahora que se vienen los calores es cuando más la necesitamos", explicó Francisco.

Más carencias

Pero Zopota tampoco cuenta con escuela ni con puesto sanitario, por lo que la inmensa mayoría es analfabeta. "La escuela más cercana está en el paraje El Traslado, a unos 15 kilómetros, pero nuestros hijos no van a clases. A veces viene un médico y recorre la comunidad, pero no tenemos tampoco sala de primeros auxilios y la necesitamos porque si tenemos una urgencia tenemos que recorrer unos 90 kilómetros hasta llegar a Mosconi o General Ballivián. Ahora nuestro pedido es para que nos ayuden a gestionar nuestra personería jurídica. Sabemos que hay ayuda y que se pueden hacer proyectos para que la gente tenga algún trabajito, pero sin ese documento no podemos conseguir nada", insistió Bautista junto a su hijo.

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