Luciano Martini asumirá hoy como primer presidente de la Asociación de Jueces del Poder Judicial de Salta, una nueva institución creada el año pasado para nuclear y representar a los magistrados locales.
Con 36 años, Martini es juez del Tribunal de Impugnación y se desempeñó como secretario relator penal de la Corte de Justicia de Salta.
En diálogo con El Tribuno, el magistrado se mostró a favor de la idea de que los juzgados dejen de trabajar solo por la mañana, como propuso el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano.
Además, consideró que debería revisarse el mecanismo de designación de jueces de la Corte de Justicia de Salta, que duran seis años en sus funciones y después dependen de que el Poder Ejecutivo vuelva a postularlos para el cargo. "Es la única provincia que queda con un sistema donde el mandato es periódico", afirmó.

En Salta ya existe el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial ¿Cuál sería la función de la Asociación de Jueces?
Yo digo que son dos cosas distintas. Pretendemos darle un rol institucional a esta asociación. El Colegio siempre funcionó más con actividades mutuales.

Sería como una voz de los jueces...
De algún modo, un lugar de diálogo. Que podamos canalizar acciones que sirvan para la administración de justicia. Ese es el objetivo fundamental de esta asociación.
En nuestro estatuto está prevista la posibilidad de incorporar también a nuestros secretarios, porque trabajamos palmo a palmo.

¿Cuál es el tema más importante a trabajar para mejorar el desempeño de la Justicia?
Hay temas distintos. Tenemos que fortalecernos institucionalmente a nivel nacional y organizar aspectos internos. En nuestro estatuto están previstos programas o actividades que tenemos que llevar a cabo.
A la par, creo que debemos tratar de trabajar en forma conjunta con los otros actores del sistema judicial porque la administración de Justicia la hacemos entre todos: abogados de la matrícula, fiscales y defensores. Creo que podemos articular un montón de políticas que, en definitiva, puedan redundar en beneficios para el justiciable.
Luego hay temas propios de la agenda pública que tienen interés jurídico. Tenemos un nuevo Código Civil y Comercial de la Nación. En el fuero laboral hay, de alguna manera, un proceso de reestructuración. En el fuero penal venimos aplicando un Código que, si bien no es nuevo, lleva cierta praxis que nos permite tener una opinión a esta altura.
Luciano Martini asumirá como presidente de la Asociación de Jueces del Poder Judicial hoy a las 12 en el salón auditorio "Facundo de Zuviría" de Ciudad Judicial. El consejo directivo de la institución estará integrado también por Edgardo Albarracín y Marcelo Domínguez, entre otros magistrados.
¿Qué opinión tiene de la reforma del Código Procesal Penal y de cómo se transfirió a los fiscales la labor de los jueces en la investigación?
Es todo un avance. Si uno ve el desarrollo procesal penal en Europa y en Argentina, se ha ido avanzando hacia la distribución de funciones. Sería importante que esa distribución de funciones avance para que el fiscal haga lo que debe hacer, que es ejercer la acción, y el juez haga lo que debe hacer, que es ser garante de las partes, tomar decisión y ejercer imperio.
La distribución de funciones es algo hacia lo que teníamos que ir.

¿Le parece que el cambio sirvió para agilizar los procesos?
Este cambio tiene un montón de alternativas procesales, que van con las nuevas teorías. Hay un proceso ordinario y uno para los casos de flagrancia, que es bastante rápido. La investigación penal preparatoria también tiene sus plazos. Se le ha puesto plazos de duración máxima. De ahí hay que ver cómo lo implementamos.

Un tema social que está incluso transformando la estructura judicial es la violencia de género ¿Cómo cree que debe pararse la Justicia ante este problema?
Es un problema social. La violencia de género no es de hoy. Actualmente se le está dando el lugar que corresponde, más allá de los tratados internacionales, se trata de paliar o de hacer frente a la violencia.
La Justicia no cumple en ese esquema una actividad de prevención. Lo que cumple es una actividad de reacción. Con los juzgados de violencia nuevos que se crearon, quizá podamos de algún modo responder mejor de lo que se estaba respondiendo cuando estaba difusa la competencia.
Pero es un problema social que no le compete solo a la Justicia sino a varios actores. Es muy difícil. Llegaron a haber 50 denuncias por violencia de género por día. Hay que coordinar y actuar en conjunto.

El Gobierno de la Nación impulsa un proyecto de reforma que denominó "Justicia 2020" ¿Qué cambios cree que tendría que contemplar?
Es difícil hablar en abstracto. Habría que ver cuáles son las propuestas concretas.

Uno de los puntos que se planteó en el marco de este plan era que la Justicia trabajara en jornada completa ¿Qué opina?
Me parece muy bien. Son cuestiones operativas más que cuestiones de fondo, pero el trabajo siempre es bueno. Si hablamos de ampliar las horas de trabajo, creo eso siempre es una buena alternativa. Habría que ver después cómo se puede aplicar, pero es una buena alternativa.

¿Están colapsados los juzgados?
No quiero usar la palabra colapsado, pero es impresionante la cantidad de causas que hay. La Ciudad Judicial responde a un proyecto presupuestado en 1989 y ya nos quedó chica, porque creció la población y se necesitaron nuevos magistrados.

¿Qué opinión tiene sobre la transferencia de las causas de microtráfico de drogas de la Justicia Federal a la Provincial?
Hasta acá fue una buena política. Se han podido concluir causas que antes no se concluían. Hay muchas sentencias. Los hechos se juzgaron y, desde ese punto de vista, implica un avance.
Me parece que habría que articular ahora la competencia provincial con la federal. Muchas veces hay datos que se conocen en estas causas y que sería bueno, como paso siguiente, poder trabajar junto con la Justicia Federal. Que nuestra intervención sea el primer paso para ir a algo más grande.

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¿Está garantizada la independencia de la Justicia en Salta?
Esa es una pregunta de orden político que siempre se hace. Creo que están dados todos los sistemas.
Tenemos un sistema mixto de selección de jueces que es, en definitiva, donde radica la cuestión de la independencia. Es un sistema en el que participan muchos actores, de modo que la independencia tiene que estar garantizada.
Hay sistemas en los que un poder elige directamente por sí solo a los magistrados. En algunos países es el Poder Ejecutivo, en otros es el Legislativo. El sistema constitucional salteño implica una intervención de varios actores y de todos los poderes en el proceso de selección de los magistrados.

Los jueces de la Corte de Justicia de Salta siguen teniendo mandatos de seis años y luego dependen de que el Gobierno los vuelva a postular ¿Qué piensa?
Ese es otro problema, más allá de la independencia. Tiene que ver con lo que es la Corte en sí. Es la única provincia que queda con un sistema donde el mandato es periódico. En eso creo que estamos un paso atrás.
De todos modos, es una discusión de orden constitucional, más allá de que sean los órganos legislativos los que deberán declarar la necesidad de una reforma. Pero es algo que debe discutirse a nivel constitucional.

¿Sería bueno que se revise ese mecanismo?
Yo creo que sería mucho mejor. Es una opinión personal. Sería fortalecer de algún modo la institución.
A nivel nacional hubo un cambio de gobierno y, de repente, hay un número importante de causas que están empezando a avanzar. La pregunta que queda es por qué no avanzaron antes si había elementos.
El juez tiene que limitarse a su función. No conozco el desarrollo de las causas. Me parece que hay nuevos datos, no lo sé con certeza. Opinar más sin conocerlas no sería atinado.

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