A pesar de los dos días feriados, la semana que comienza será trascendental para el Gobierno, que podría encaminar varios de los frentes que tiene abiertos.
La apertura de las sesiones extraordinarias del Congreso para tratar los nombramientos en la Corte Suprema, la continuidad de la negociación con los holdouts y, especialmente, la reunión pautada con los referentes de la CGT serán los temas que marcarán la agenda.
Si bien aún no hay fecha confirmada, se estima que el próximo jueves o viernes se concretará la demorada audiencia entre Macri y los gremios.
En el encuentro con el presidente se espera la presencia del líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano; el de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, y posiblemente asista Antonio Caló, de la CGT más afín al kirchnerismo, mientras que de esta última irían también representantes de los "gordos" y de los "independientes".
Moyano, quien busca desarrollar el rol de principal interlocutor gremial ante el Gobierno en medio de la resistencia de sus rivales de las demás centrales, ya mantuvo días atrás una reunión reservada y a solas con Macri, en la que intercambiaron puntos de vista de cara a la negociación salarial.
En ese encuentro Macri ratificó el pedido central de que los aumentos salariales no lleguen al 30% y a cambio el Gobierno daría curso a reclamos de larga data del sindicalismo.
En el marco de estas negociaciones previas, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, reiteró que el Gobierno no va a poner "techo" a las paritarias, e insistió con plantear una pauta inflacionaria "realista", que gracias a "la política monetaria y fiscal vamos a lograr que sea menos del 25 por ciento".
La apuesta del Gobierno
Además de los esfuerzos por contener los precios, la Casa Rosada también hará foco en el impuesto a las ganancias, mediante un proyecto de ley que enviará al Congreso y que obligaría a pagar ese gravamen solo a quienes ganan sumas de bolsillo superiores a $30 mil.
Otra moneda de cambio sería la promesa de un desembolso en varias cuotas de parte de la millonaria deuda que el Estado viene acumulando desde hace años con los sindicatos a través del dinero que retuvo en concepto de obras sociales.
Consciente de que estas cuestiones atañen especialmente a los trabajadores de sindicatos de mejores convenios salariales, el Gobierno añadiría beneficios para los gremios de menores ingresos mediante la suba y ampliación de las asignaciones familiares.
La idea de la administración macrista es empezar a descomprimir las demandas salariales, en medio del rigor que empezaron a hacer sentir algunos gremios, que se vieron afectados por despidos y ya definieron concretar paros.
Protestas sindicales
Es el caso de los estatales de ATE, que realizarán el miércoles 24 su primera huelga nacional a la gestión de Macri, con movilizaciones en todo el país, en repudio a los despidos en el sector. Esa marcha será también en reclamo de la "inmediata" apertura de paritarias para discutir la recomposición salarial.
Por su parte, los Bancarios vienen realizando jornadas de protesta y ahora están a punto de llamar a un paro debido a la cesantía de 27 empleados del Banco Central.
Otro gremio que sumó descontento fue el de los Camioneros, que lidera Pablo Moyano, que haría un paro esta semana de camiones de caudales por una disposición que emitió el Banco Central y que afecta a 4.000 puestos de trabajo del sector.

EEUU apoyó la oferta a los holdouts
El Gobierno de Estados Unidos destacó los “esfuerzos de buena fe” del Gobierno para poder llegar a un acuerdo con los fondos buitre.
El secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, señaló que se comunicó con el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso de Prat Gay, con quien habló de la propuesta que le realizó el país a los holdouts.
Lew, además, resaltó que el mediador en la causa, Daniel Pollack, tiene una “fuerte esperanza” de que todos los acreedores sean “capaces de resolver sus diferencias y llegar a un acuerdo de principios con Argentina”.
La oferta argentina, que hasta ahora aceptaron dos fondos especulativos de seis, implica una quita de alrededor del 25% sobre la sentencia, según la alternativa que opten los acreedores, y reconoce obligaciones por U$S 9.000 millones.
Con la quita de intereses, la deuda a pagar sería de US$ 6.500 millones.
.
.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Cristian Rojas
Cristian Rojas · Hace 9 meses

DE SEGURO YA CERRARON POR UN 25% SI MACRI LES PROMETIÓ EL AUMENTO DE LA CUOTA SINDICAL Y LA OBRA SOCIAL ADEMAS DE LA DEVOLUCIÓN DE LA CAJA DE LAS OBRAS SOCIALES. LOS QUE MANEJAN LOS SINDICATOS SOLO SE REPRESENTAN A SI MISMO Y NO A SUS TRABAJADORES. ESTO AL PARECER ES PURO CIRCO.


Se está leyendo ahora