El presidente Mauricio Macri está decidido a vetar la llamada ley de la doble indemnización que tendrá que pagar el empleador si despide al trabajador en un determinada lapso.
En el seno del Gobierno miran a la norma, que saldrá prácticamente de Diputados aprobada con aval de varias fuerzas políticas, como un "cepo laboral".
Los hombres del presidente aducen que no se debe tener una ley tan protectiva en el derecho laboral argentino porque ahuyenta a inversores y, la segunda razón, porque sube el costo laboral al fijar los tipos de indemnización que se pagarán en caso del despido sin causa.
El debate político del anteproyecto presentado por el kirchnerismo y con apoyo de otros bloques de la Cámara de Diputados, entre ellos el Frente Renovador de Sergio Massa, es intenso en estos días.
Vuelve a estar en el tapete la cuestión de la inflación, precios, salarios y empleo.
La respuesta política del Gobierno no tardó en llegar a gremios, al kirchnerismo y al Frente Renovador. Ayer se les pidió a los empresarios que se comprometan públicamente a no despedir trabajadores "durante 60, 70 u 80 días", como una única alternativa para no vetar la polémica ley contra las cesantías y que la Casa Rosada considera "defectuosa" e ineficaz para el objetivo que persigue.
La tregua fue lanzada por el ministro de Producción, Francisco Cabrera, luego de que la diputada Elisa Carrió, socia de la coalición gobernante, amenazara con denunciar "por cartelización" a los formadores de precios, a los que acusó de "humillarse durante años" ante Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio del kirchnerismo.
En este escenario, por su parte, el vicepresidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, deslizó que la entidad "acompañaría" una eventual convocatoria gubernamental para evitar despidos por un tiempo determinado, aunque diferenció la situación de las grandes firmas de la actualidad de las pymes.
Ayer por la mañana, de cara al debate que motoriza la oposición para intentar darle aprobación definitiva al proyecto de emergencia ocupacional, Cabrera afirmó: "Ante una ley antidespidos que consideramos defectuosa, porque no va a cumplir con los objetivos que se plantea sino que va a hacer lo contrario, le pedimos a los empresarios que, como forma de generar un impacto sobre quienes toman estas decisiones, tengan algo que decir".
El funcionario planteó que "para poder sentarse a la mesa con autoridad, deben decir que durante 60, 70 u 80 días no van a despedir a nadie".
Cabrera juzgó "una estupidez" que el sector no se involucre en la discusión legislativa, porque en "cualquier encuesta sobre qué van a hacer" las empresas "de acá hasta fin de año, el 75 o el 80% dicen que no van a despedir a nadie, o que van a crecer en su plantilla".
Es por eso que el ministro reclamó que "algo que ya piensan hacer, que lo manifiesten públicamente con un compromiso, por escrito y que den la cara".
Tras aclarar que el Gobierno no va a "convocarlos" para esa participación, volvió a pedir a los empresarios que lo hagan "voluntariamente, dado que es importante que participen en las decisiones que se tomen desde la política en temas como el empleo y la inversión".
A su turno, el diputado del Frente Renovador peronista Sergio Massa afirmó que la ley antidespidos "necesita sí o sí modificaciones", al admitir que "tal como está redactada no está protegiendo a los trabajadores".
Carrió instó a que la propuesta de ley, tenga en Diputados los cambios que necesita.

Una cuestión candente en la Cámara de Diputados

La ley antidespidos generó disputas políticas entre las bancadas. La cuestión del empleo sigue siendo un tema candente en la Cámara de Diputados.
El dirigente del Frente Renovador, Sergio Massa, y los diputados justicialistas Oscar Romero y Diego Bossio ya se reunieron con el jefe del PJ, el sanjuanino José Luis Gioja, con el fin de negociar un dictamen unificado de la ley de emergencia laboral para exigir al oficialismo que la norma sea tratada la semana venidera en el recinto.
Ayer a la mañana, al volver a criticar el proyecto antidespidos, Carrió les formuló una serie de preguntas a los empresarios de la era Guillermo Moreno.
"Les quiero decir -dijo- ¿se humillaron ante Moreno y ahora multiplican por cuatro (el valor) en la góndola? ¿Ahora en la góndola no ponen la misma oferta y la misma calidad al cuarto de precio? ¿Ahora quieren, en el momento que tenemos que pagar la fiesta, hacerse la propia fiesta cuando se humillaron ante Moreno?".
Luego apuntó contra el kirchnerismo, un aliado para este proyecto sindical que tiene apoyo también del massismo: "Quieren la doble indemnización para que no venga la inversión ni el empleo".

Las mediciones

Más dolores de cabeza para el Gobierno. Las consultoras privadas argentinas registraron que en lo que va el año ya se dieron 140.000 despidos.
A la vez, crece el temor al desempleo.
Del total de las cesantías, 99.000 ocurrieron en el sector privado, sobre todo en la construcción y 40.000 en todo el sector público.
En la coyuntura laboral hay dos cuestiones; miedo al despido y consenso para que se reinstale la doble indemnización al despido sin causa.

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