La primera jornada del Quinto Congreso de Economía Regional organizado por la Universidad Católica dejó en evidencia que el profundo cambio de escenario desarrollado a partir del 10 de diciembre no permite afirmar aún si 2016 será el "año del despegue", como interroga la consigna de la convocatoria, pero anticipa que la inflación es el problema que más preocupa en la vida cotidiana de los argentinos, aunque la persona del presidente Mauricio Macri sigue generando expectativas como un líder capaz de controlar los precios y garantizar el empleo. Además, se concluye que habrá que esperar al segundo semestre; si, como suponen los expositores, la reactivación demora hasta 2017, el Gobierno deberá dar explicaciones para mantener la expectativa.

El Congreso

Las deliberaciones comenzaron ayer por la mañana, en la Fundación Salta, con la presencia del rector de la Ucasal, Rodolfo Gallo Cornejo; el ministro de Ambiente y Producción Sustentable, Javier Montero; el presidente de la Fundación Salta, Federico Saravia Toledo, y el representante de la Fundación Libertad, Víctor Pusterla. El decano de la facultad de Economía y Administración, Federico Guijarro, rindió homenaje a Manuel Belgrano al celebrar el Día del Graduado en Ciencias Económicas. Los expositores fueron el periodista y politólogo Claudio Fantini, quien se refirió al escenario internacional; el especialista en Relaciones Internacionales Luis Rosales, cuya exposición destacó el rol del papa Francisco en el mundo del siglo XXI, el economista Javier Milei, que tuvo a su cargo la descripción de los "agujeros negros de la economía" y que sacudió al auditorio con descarnadas críticas que, desde la ortodoxia liberal, incluyeron al Presidente y al Papa.
Por la tarde expusieron el ministro coordinador Carlos Parodi, el experto en marketing político Pablo Knopoff y la especialista en Turismo Ana Cornejo Remy.
Hoy, desde las 9, será el turno del doctor en Economía, docente y columnista de El Tribuno Julio Moreno, el empresario tucumano Facundo Garretón y el filósofo Alejandro Rozitchner.

Cauto optimismo

El ministro Parodi describió los desequilibrios provocados por las decisiones económicas, de las que opinó que "era necesario recomponer muchas variables" aunque consideró que "pudo ser un proceso gradual".
De todos modos, consideró que será clave "generar confianza en los inversores del exterior", quienes requieren previsibilidad. "Sus proyectos apuntan a largo plazo, con recuperación de la inversión a ocho o diez años, por lo que quieren saber qué puede pasar en el futuro". La historia reciente del país no es alentadora. Parodi advirtió que la inversión privada se dificulta con una tasa del 40%. "Sin crédito no hay desarrollo", dijo, y señaló que por eso "la Provincia está tomando deuda destinada a financiar obra pública en infraestructura social básica y a alentar el desarrollo estratégico en ganadería, incorporación de valor agregado, minería y turismo".

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El ministro Parodi y el decano Guijarro.
El ministro Parodi y el decano Guijarro.

"Seis meses es poco tiempo, hay que saber esperar", añadió.
El consultor Pablo Knopoff informó que "hay mucha expectativa en el segundo semestre, el plazo que señaló el Gobierno; si el despegue no llega, habrá que dar explicaciones".
Para la opinión pública, los problemas que más directamente afectan personalmente a la gente son la inflación (29%) y la incertidumbre económica (18%), pero casi el 70% de los consultados considera que "a Macri hay que darle tiempo". Además, se mantiene intacta la confianza en que "a cada uno le va a ir mejor", a pesar de que el 76% informa que ha bajado su capacidad de compra. "El Gobierno aún goza de confianza, pero el tiempo se acorta", señaló Knopoff.

La grieta tan temida

El Congreso tiene como eje la economía regional, pero se produce en un momento que varios de los expositores describieron como “fundacional”, con expectativas y una economía en situación “delicada”. El desafío para el presidente Macri sería lograr la satisfacción del “primer metro cuadrado”, es decir, llevar tranquilidad a las necesidades inmediatas de las familias. Pero existe otro factor, cultural y político, que afecta especialmente a la clase media y que es un reflejo de un fenómeno internacional: la “grieta”, ese enfrentamiento de alta carga emocional y que toma como pretexto la ideología política. Es el correlato del crecimiento de una cultura autoritaria, en la que los liderazgos desplazan a los gobiernos representativos y donde la convivencia es reemplazada por el “ellos o nosotros” (o el “vamos por todo”). En este caso, el autoritarismo se desliza hacia el totalitarismo, el abismo ante el que hoy se encuentra Venezuela, como explicó el politólogo Claudio Fantini. La “grieta” aparece en muchos países donde el populismo confronta con la idea de república; el otro desafío para Macri consiste en mostrar que la convivencia es posible.

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Sección Editorial

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Ontiveros Fernando
Ontiveros Fernando · Hace 6 meses

Solo un pelotudo o antipatria ,puede creerle a ese lacra

Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 6 meses

¡¡ que lindo los discurso!! pero la luz hay que pagarla con un 400% de aumento, igual que el gas, el agua la leche , los fideos y la puta madre que los pario.¿ porque no se van todos a la concha de su madre?,


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