Hace un par de días, Mauricio Macri pidió que "por favor" lo voten, ayer, Sergio Massa usó una estrategia similar, solicitó "ayuda" para llegar al balotaje.
Con una campaña que entró en su recta final sin demasiadas definiciones y con los números de las encuestas estancados, los candidatos que corren desde atrás apuntan a convencer a un porcentaje de la población que se puede transformar en clave para la elección de este domingo.
Y es que según casi todos los analistas, la llave de la votación, se encuentra en dos grupos: los ocho millones que no fueron a votar en las PASO y los cerca de tres y medio millones que votaron a candidatos que ya no están en carrera.
Entre los dos grupos suman más de 11 millones de votos, nada más y nada menos que el 38% del padrón.
Un análisis más detallado
Con 74,91% de concurrencia, la abstención en las primarias fue la más alta desde el retorno de la democracia para una elección presidencial.
Si las condiciones del clima ayudan, lo probable es que más votantes concurran a las urnas el domingo 25.
Si se igualara la participación promedio en elecciones presidenciales -alrededor del 80%-, serían más de 1,7 millones de votantes "nuevos" en las mesas de votación que tanto Macri como Massa buscarían captar. Aunque para Manuel Mora y Araujo, se trata de un sector más independiente, donde el gobernador de Buenos Aires tiene más chances de crecer.
A ese millón y medio hay que agregarle los tres millones y medios de argentinos que votaron por candidatos que ya no están.
Allí entrarían los que votaron a De la Sota (muchos de los cuales previsiblemente votarán a Massa) y los que lo hicieron por Carrió y Sanz, (en este caso si habrá una división porque muchos radicales se resisten a votar a Macri) en la interna de Cambiemos, además de otras fuerzas menores.
Sumada esta cantidad de electores al millón y medio de votantes "nuevos" ya mencionados, quedaría un universo de cinco millones de votantes que con su voto podrían responder los dos interrogantes que ocupan el centro de la escena: ¿podrá Massa quitarle el segundo puesto a Macri? y aún más importante, ¿Alcanzará Scioli el porcentaje que le permita ganar en primera vuelta?
El voto en blanco también juega
Con 5,06% de voto en blanco y 1,06% de votos anulados, la de agosto fue también la segunda elección presidencial con menos porcentaje de votos positivos desde 1983. En cinco provincias el número alcanzó los dos dígitos: en Catamarca hubo un 11,86% de votos en blanco, en Chubut 24,13%; en Entre Ríos 12,35%; en Neuquén 11,21% y en San Luis 14,36%. Fueron casi un millón y medio de votos, una suma significativa cuando los números están tan ajustados.
A medianoche ya habrá tendencias
El director nacional electoral, Alejandro Tullio, aseguró que los primeros resultados de la elección del próximo domingo estarán a partir de las 22 de esa jornada, en tanto que el escrutinio definitivo se podría demorar hasta una semana.
"A eso de la medianoche tendremos tendencias. Hay que esperar y no contribuir a generar un estado de opinión", sostuvo el funcionario, al referirse a la posibilidad de que sea necesario un balotaje.
Tullio resaltó que se han tomado "todas las medidas de seguridad" para el normal desarrollo de las elecciones.
Según subrayó el funcionario nacional, los primeros resultados se conocerán con "suficiente claridad" como para que "los argentinos se vayan a dormir sabiendo qué va a ocurrir en los próximos 30 días".

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