El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aumentó este jueves 40% el ingreso mínimo de los trabajadores y amenazó con la ocupación de empresas que cesen actividades, un día antes de una huelga general convocada por la oposición en su ofensiva contra el gobierno.
"Decreto y voy a firmar el 40% de aumento integral, del ingreso mínimo legal", anunció Maduro en un acto público de entrega de viviendas, lo que deja el monto en 90.911 bolívares (unos 140 dólares), que incluyen salario y un bono de alimentación.
La huelga de 12 horas es parte de la nueva estrategia que lanzó el miércoles la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el cierre de una manifestación de cientos de miles de personas que, tras la suspensión del proceso de referendo revocatorio hace una semana, exigieron la salida de Maduro del poder. "A Venezuela no la para nadie. Venezuela lo que quiere es trabajo y va a prosperar", dijo Maduro en cadena nacional de radio y televisión, en su primera reacción ante la convocatoria de la MUD.
Maduro ratificó la advertencia que adelantó el miércoles el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, quien sostuvo que la Fuerza Armada ocupará las empresas que se acojan el llamado a paro.
"Empresa parada, empresa recuperada por los trabajadores y la revolución (...) No voy a aceptar ningún tipo de conspiración", sentenció el presidente socialista, cuyo periodo concluye en enero
de 2019. La oposición, de su lado, buscaba concretar apoyos a la huelga general en organizaciones de la sociedad civil y los empresarios, a quienes Maduro acusa de librar una "guerra económica" para
desestabilizarlo. En la sesión legislativa de este jueves, la oposición, que controla el parlamento, abrió la tribuna de oradores a representantes de agrupaciones civiles y personas que se dijeron víctimas de la severa crisis política y económica que golpea al país petrolero.
La escalada incluye, por parte de la Asamblea, una inminente declaración de Maduro "en abandono del cargo", una figura prevista en la Constitución para cuando el mandatario no cumple con sus deberes.
La MUD también anunció una marcha al palacio de Miraflores el 3 de noviembre, lo que para el gobierno repite el libreto del 11 de abril de 2002, cuando una movilización hacia la casa de gobierno
derivó en un golpe de Estado que sacó del poder a Hugo Chávez durante tres días. "Aquí estoy con el cargo abandonado, el abandonado me llaman (...) Esto (el incremento del ingreso) lo hago en el ejercicio del abandono del cargo. ¡Imagínense! Qué ridícula esta gente", ironizó Maduro.
El gobernante también llamó a sus seguidores a movilizarse en las calles para "derrotar el golpe parlamentario". "La historia de los golpes de Estado la conocemos completica", afirmó. Pero la oposición asegura que fue Maduro quien rompió el "hilo constitucional", al despojar a los venezolanos del derecho al voto manipulando al poder electoral y a la justicia. Aunque no está contemplado en la Constitución, la MUD decidió el pasado domingo abrir un procedimiento de "juicio político", al responsabilizar al presidente del agravamiento de la crisis. La MUD sostiene también que el revocatorio era la "válvula de escape" de una población hastiada de la escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que este año llegaría a 475% según los cálculos del FMI.
Maduro destacó que el aumento decretado este jueves es el cuarto al salario mínimo en un 2016 que "ha sido el año más duro de la guerra económica".
En medio de la crispación, sorpresivamente se abrió la posibilidad de un diálogo. El pasado lunes, un emisario del Vaticano anunció la instalación el próximo domingo en isla Margarita (norte) de una mesa de diálogo. No obstante, los dirigentes de la MUD, tras mostrar fracturas en torno al tema, descartaron viajar a Margarita y advirtieron que si se sientan a hablar deberá ser en Caracas -para mayor
"transparencia"- y con la reactivación del proceso de revocatorio o elecciones anticipadas en agenda. "No hay ninguna división (...) vamos a insistir en la necesidad de retomar de manera urgente la agenda electoral para solventar esta crisis a través de un referendo o acordar unas elecciones adelantadas", declaró el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba.
Maduro insistió este jueves en llamar al diálogo, que auspician la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a través de una comisión de exgobernantes. "Tenemos que defender el derecho a la paz (...) El próximo domingo, llueve o relampaguee, voy a asistir a la mesa de diálogo. La vía de Venezuela es el diálogo", aseveró. Hasta ahora es incierto quién va a ceder, en torno al sitio de reunión, para explorar posibles conversaciones.

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