En el oeste de Catamarca se encuentra una de las regiones de mayor elevación de la Cordillera de los Andes. Unas veinte cumbres superan los 6.000 metros de altura y son un destino irresistible para los andinistas del mundo. Los Seismiles invitan a una aventura que va mucho más allá de lo deportivo. Aquí, el espíritu se embriaga, paso a paso, de la magnífica potencia de un paisaje aguerrido, de cerros desnudos y altas planicies donde el montañista logra, por fin, sentirse "en el cielo".
Ojos del Salado: Es el volcán más alto del mundo y la segunda cumbre de América después del Aconcagua; a 6.893 msnm, es de los favoritos de los andinistas.
Una de las regiones favoritas contiene los volcanes Pissis y Ojos del Salado; el Walter Penck y el Incahuasi; el Cerro Tres Cruces, Nacimientos y el San Francisco. Las expediciones parten, en todos los casos, desde la localidad de Fiambalá, la llamada "Puerta de los Seismiles", donde el viajero puede contar con toda la infraestructura y los servicios necesarios. Iniciada la aventura, algunos grupos utilizan el refugio Las Grutas para la aclimatación antes de los ascensos.
Los destacados: También se destacan el Cerro Tres Cruces (6.749 msnm), el Walter Penck (6.658 msnm), el Nacimientos (6.439 msnm).
Entre los datos importantes hay que destacar que la mejor época para ascender a estos Seismiles es entre octubre y abril. Dependiendo de la cima escogida, el montañista deberá estar preparado para afrontar vientos intensos y temperaturas cercanas a los -20º C, para caminar por campos de hielo y escalar paredes de distinta dificultad.

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