La historia de Manchas suma un nuevo capítulo. Después de una larga y accidentada recuperación, finalmente, el perrito que apareció hace un par de meses en el predio de El Tribuno con la patita delantera quebrada, está listo para sumarse a un hogar. Gracias a la esmerada atención del doctor Ignacio Toby y a la garra que le puso, Manchitas hoy pisa fuerte y le saca el pecho a toda adversidad. Podría decirse que el protagonista de esta nota es un tipo con mucha "personalidad". Hasta donde la conocemos, su vida ha sido una sucesión de altibajos. Si alguna vez tuvo un hogar, sus dueños se borraron del mapa. Es un perrito más de los tantos que se quedaron solos en el mundo.
Apareció lastimado y sus ojos eran dos pocitos de temor y desconfianza. Hoy, Manchas recuperó su patita y su temperamento de macho alfa.
Para alcanzar esta recuperación, pasó por dos operaciones. La primera no funcionó porque nunca hizo el debido reposo. Pasó por varios provisorios pero nunca se quedó lo suficientemente quieto como para que su hueso soldara. Así que fue necesaria una segunda operación: una placa y unos tornillos, una cicatriz larga y el descanso lograron cumplir el objetivo de que Manchitas pudiera pisar, caminar y correr.
Él es un perro mestizo, salido de un tablero de ajedrez. Luchador y de carácter bien definido: cuando Manchas se encariña con alguien, "lo adopta". Elige "su humano" antes que el humano lo elija a él. Por eso es tan fiel, tan entregado y tan posesivo. En esta empresa de encontrarle una familia, debe quedar claro que Manchas nació -por lo menos es lo que ha demostrado hasta ahora- para ser "hijo" único, para ser el ladero incondicional de una persona que también sea incondicional con él.
En este tiempo que Manchitas estuvo entre nosotros nos enseñó a ser persistentes y a entender que la angustia es un error de perspectiva. Nos enseñó que en el momento que uno obra a favor del que está solo y desesperado, las cosas deben salir bien. Y a expandir nuestro círculo de empatía.
Manchas ha pasado por muchas adversidades. Necesita, por fin, descansar y relajarse y ser un perrito feliz. El lugar provisorio donde se encuentra hoy no es el mejor para él. Tiene comida y agua, pero está muy solo. Le gusta viajar en auto, jugar con palitos y perseguir sapos. No le gustan las rejas, dormir en el piso frío ni que personas extrañas se acerquen a su "humano" sin presentación previa (es un "cuida" total). Si creés que podés ser el último eslabón de esta cadena de ayuda, llamá al 155114342 y dale la patita a Manchas.
Para darle una patita
A Manchas le gusta viajar en auto, jugar con palitos y perseguir sapos. No le gustan las rejas, dormir en el piso frío ni que personas extrañas se acerquen a su "humano" sin presentación previa (es un "cuida" total).
Si creés que podés ser el último eslabón de esta cadena de ayuda, podés llamar al 155114342 y darle la patita a Manchas. El va estar feliz.


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Sección Editorial

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Nely Soto
Nely Soto · Hace 12 meses

QUE BUENO QUE TODOS UDS. AYUDARON A SU RECUPERACION Y LE BRINDARON CONTENCION Y CARIÑO, AHORA FALTA LO OTRO EL FUTURO AMO, EL QUE LO SEPA CUIDAR Y BRINDARLE UN HOGAR, OJALÁ PUEDA SER PRONTO ESTE ENCUENTRO, MIENTRAS UDS. NO LO ABANDONEN.-


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