El lunes a la madrugada, a la salida de un local bailable, jóvenes rompieron postes de luz, plantas y juegos en la plaza ubicada entre las calles 20 de Febrero y Salta.
Muchas veces nos preguntamos cual es el rol del adolescente en estos días.
Algunos se inclinan por decir que está todo perdido. Que los jóvenes no tienen responsabilidades y la falta de respeto es una moneda corriente.
Que el alcohol y las drogas destruyeron a nuestra juventud. Sin embargo, un claro ejemplo de que no en todos los casos es así ocurrió este fin de semana. Cientos de estudiantes de Rosario de la Frontera trabajaron en sus carrozas y demostraron estar a la altura de las circunstancias ante la visita de miles de personas que llegaron desde distintas ciudades de la provincia.
Allí se pudieron ver plasmados muchos valores, como solidaridad, compromiso, responsabilidad, trabajo en conjunto.
Justamente un día después de la gran fiesta de la elección provincial de la reina, en donde se destacó la multitudinaria cantidad de estudiantes que llegaron de toda la provincia ocurrió un hecho lamentable.
Aproximadamente a las 3 de la mañana del lunes, vecinos del lugar escucharon gritos y vieron a un grupo de adolescentes destruir todo lo que se les cruzara en el camino.
Las hamacas quedaron con las cadenas cortadas, postes de luz tirados por el suelo y todos los plantines arrancados.
El señor Navarro, placero del lugar, expresó a El Tribuno: "Ya no sabemos qué hacer. Esto ocurre casi todos los fines de semana, ya que tenemos un boliche al frente y todos salen borrachos y dispuestos a romper todo. No digo que sea culpa del boliche, sino que no sé con qué necesidad lo hacen. Si robaran las flores para sus casas lo entendería, pero las arrancan y las dejan tiradas", dijo.
La plazoleta Gemes es uno de los lugares emblemáticos de la ciudad. Es allí donde todos los años se conmemora al General Martín Miguel de Gemes. De igual modo, artesanos locales exponen y venden a diario sus trabajos.
Los Navarro, tío y sobrino, dedican su tiempo para que luzca colorida y vistosa. Durante los días de semana se puede observar el gran trabajo de jardinería que realizan.
"El problema generalmente lo tenemos los fines de semana, no roban nada, solo quieren destruir y romper todo", dijo el sobrino.

Sin denuncia policial

Vecinos del lugar también dejaron en claro que no quieren radicar la denuncia policial, ya que temen represalias. Sin embargo, resaltaron que sería oportuno que "personal policial se quede más tiempo controlando la salida del boliche y más aún para el lado de la plaza, ya que la zona del ferrocarril no está muy bien iluminada y siempre pasa algo", afirmaron.
Una triste noticia que seguramente no apagará los ecos de la megafiesta que se vivió días atrás, pero es un llamado de atención para los órganos competentes, ya que no es la primera vez que actos de este tipo ocurren allí.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia