El de los manteros es un fenómeno comercial tan polémico como federal, iniciado en las grandes urbes pero que rápidamente se extendió a todo el país. La actividad encuentra un argumento de defensa en la crisis socioeconómica que afecta al país y en la escasa, por no decir nula, generación de empleo genuino que experimenta la Argentina en los últimos años.
Del otro lado, el comercio legal dispara duras críticas al Estado por la falta de controles que los lleva inexorablemente a la pérdida de rentabilidad y hasta a la quiebra misma, por las dificultades para competir en materia de precios con quienes no pagan impuestos, venden en negro y no contratan empleados.
De acuerdo al último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), esta actividad, junto a las llamadas "saladitas", facturan la friolera de 50 mil millones de pesos anuales, a un ritmo de 4.000 millones por mes, en todo el país.
Así las cosas, manteros y saladitas "le sacan el 40 por ciento de las ventas a los negocios legales", en palabras del vocero de la CAME, Vicente Lourenzo, quien reclama: "No podemos amparar la presencia de manteros por la crisis social".
La actividad encuentra su mayor exponente en Buenos Aires, donde "se concentra en más de 440 cuadras ubicadas en 10 de sus principales barrios", sin contar a cientos de manteros que se instalan en espacios como los subtes, trenes y calles con menor afluencia de tránsito, que no fueron incluidos en el relevamiento de la entidad de los pequeños y medianos empresarios.
Según Lourenzo, hay además unos 70 mil puestos informales en todo el país, cifra que se viene multiplicando durante los últimos años: "Un 60% de esos venteros son inmigrantes".
El informe de la CAME, realizado en agosto pasado y el último disponible, se realizó en base a un muestreo de 454 ciudades de la Argentina, que concentran el 78,6% de la población total. "Allí se encontraron 129 localidades con formatos comerciales tipo saladitas, y 77.909 puestos ilegales", señalaron.
De acuerdo al relevamiento, la cantidad de manteros crecía a un ritmo del 1% mensual. "Además, en 129 de esas ciudades se encontraron 560 ferias tipo saladitas, una modalidad de venta que continúa invadiendo el país, aunque el crecimiento más fuerte de la venta ilegal se registró en la modalidad manteros", señala el informe.
"Las ventas ilegales de esos 77.909 puestos ascendieron a $4.396 millones por mes que, si se proyectan en un año, arrojan ventas por $52.751 millones. Así, solo este segmento visible de la venta ilegal equivale al 10,2% de las ventas minoristas realizada en calles y avenidas por el comercio formal, lo que significa no solo un enorme perjuicio sobre el comercio, sino sobre las arcas del Estado que, solo por IVA, se pierde de recaudar más de $11.000 millones al año", advierten.
Desalojo en Buenos Aires
Mientras tanto, en Buenos Aires las autoridades continúan con su combate a esta actividad informal. El viernes último hubo un amplio operativo, que incluyó dos allanamientos a depósitos de mercadería, en el barrio porteño de Caballito.
Las tareas fueron ordenadas por la fiscalía de la Ciudad en el marco de la lucha contra la venta ilegal en el espacio público, según se informó.
Los operativos fueron realizados con participación del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño así como por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, y la mayoría de los mismos se concentraron en áreas habitualmente pobladas por "manteros".
A raíz del operativo, se secuestraron más de 100 bultos de mercadería que contenían indumentaria, calzado y juguetes. El decomiso se suma al de anteriores procedimientos realizados en los últimos cuatro días.
Durante los allanamientos, la Policía Metropolitana junto a la Dirección Nacional de Migraciones identificaron a más de 60 personas que vivían en esos domicilios que también se utilizaban como depósitos, y una de esas personas fue detenida porque contaba con pedido de captura nacional e internacional por robo y homicidio.
La fiscalía informó que "en el marco del mismo caso ya se realizaron 40 allanamientos con secuestros de productos que se ofrecían para la venta ilegal en el espacio público".

Cerrillos, la más "ilegal"
La localidad de Cerrillos aparece como la que mayor presencia de actividad informal registra en Salta, en un ranking elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Cabe destacar que el informe corresponde a agosto de 2015, es decir con la gestión municipal anterior. La localidad se ubica, según el "Mapa de la Argentina ilegal", en el puesto número 27 a nivel nacional, y es la primera mención a una localidad salteña dentro del ranking que encabeza Las Grutas de Río Negro. Según la CAME, hay un puesto ilegal por cada 160 habitantes cerrillanos. En la lista de ciudades salteñas, sigue Tartagal, que tiene un puesto ilegal cada 262 habitantes y ocupa el puesto número 44 a nivel nacional. Orán completa el podio local, con un puesto cada 452 habitantes.
Cayeron las ventas minoristas
Se registró una baja del 2,3% en enero, tras subas en 13 meses consecutivos. Las ventas minoristas comenzaron el año a la baja, al retroceder un 2,3% en enero respecto de igual mes de 2015, alertó ayer la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Con la caída de enero, un mes en el que los precios de la economía doméstica registraron una estampida -sobre todo en alimentos y bebidas-, el consumo cortó con una racha de 13 meses consecutivos con tendencia alcista.
CAME indicó que dos factores pueden explicar el retroceso: por un lado, el menor poder adquisitivo de muchas familias frente a la caída de la demanda de empleo y, por otro, la aceleración de precios registrada desde fines de noviembre en muchos bienes y servicios.
Sostuvo, además, que la presencia de turistas en Brasil y Chile, donde Migraciones registró un 30% más de argentinos que el año pasado, provocó un menor consumo.

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