"Los turistas no saben dónde han estado, los viajeros no saben hacia dónde están yendo", dijo Paul Theroux, el escritor estadounidense reconocido por sus novelas y libros de viajes. Y un lugar propicio para desprenderse de la piel de turista y asumir la de viajero es Mar del Plata, la ciudad balnearia más importante de la Argentina, ideal para visitar en cualquier época del año.
La Feliz ofrece paseos con vistas panorámicas, de medio día o día completo, de aventura. También actividades para disfrutar con niños, sitios de interés histórico y religioso, la célebre vida nocturna y los paseos de compra a cielo abierto.
Si se recorren los 47 kilómetros de la costa marplatense se conseguirá apreciar diversas formas y colores de playa y mar. El trayecto costero a pie debe realizarse de norte a sur y, a la inversa, si se hace en vehículo. Entre los recomendados, se encuentran los paseos Adolfo Dávila, Rambla Casino - Gran Hotel Provincial - Hermitage, Jesús de Galíndez, Cabo Corrientes - Playa Chica - Playa Grande y Costanero Sur Chapadmalal.
El Adolfo Dávila se extiende desde la Diagonal Alberdi hasta la calle Balcarce. El escarpado corte de la loma de Santa Cecilia determina una pared de piedra en la que se pueden visitar esculturas y monumentos: al naturalista argentino Florentino Ameghino, a la Emigración y a la poeta Alfonsina Storni. Los restos de esta última descansan en el cementerio de La Chacarita, pero el monolito en su homenaje se ubicó en La Perla, porque la escritora se arrojó desde la escollera del Club Argentino de Mujeres a doscientos metros de la costa, transida por el dolor de un cáncer terminal. Luego, desde el puente peatonal Dr. Arturo Illia se llega hasta la plaza de las Américas, donde se obtienen magníficas vistas de la costa. Hacia el norte se puede ver Santa Clara del Mar y hacia el sur el Cabo Corrientes. En esta área se destacan antiguos chalés de arquitectura pintoresquista que se sustancian de la historia marplatense.
El Rambla Casino - Gran Hotel Provincial - Hermitage abarca desde el boulevard marítimo Peralta Ramos y la calle Rivadavia hasta el Torreón del Monje. Este paseo incluye los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Casino Central y el Hotel Provincial. Entre ellos la vista que ha tentado para la foto a la totalidad de los visitantes de La Feliz: la plaza seca con los dos imponentes lobos marinos esculpidos en piedra. Más adelante, frente al Hotel Hermitage, el paseo toma su nombre hasta el Torreón del Monge, edificio excelso y escenario de una trágica leyenda de amor prohibido, que hoy se ofrece como espacio gastronómico de alta calidad.
El Jesús de Galíndez comprende desde el Torreón del Monje hasta Cabo Corrientes. Si se va por la zona inferior se puede experimentar el brutal mar rompiéndose contra las rocas. Este sector es el elegido para el relax y la pesca costera.
El Cabo Corrientes - Playa Chica - Playa Grande es particular porque el Cabo Corrientes es uno de los puntos de la costa en los que el sistema serrano de Tandilia se sumerge en el mar. También incluye el magnífico panorama de la Rotonda del Golf.
El Costanero Sur Chapadmalal no se puede hacer a pie. Por la ruta 11 hacia el sur abarca el camino de médanos, bosques y un sector de exclusivos paradores de playa.

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