¿Por que el IPV solo aportará como recursos propios solo $1.200.000 para construcciones? La mayor parte de los fondos son nacionales...
Recordemos que el Gobierno nacional dispuso que todos los fondos de recupero, es decir la cuota que la gente paga, no se devuelven a la Nación sino que se utilizan específicamente para la construcción de viviendas. Entonces, los fondos que nosotros podemos recuperar son en definitiva siempre estimados. El presupuesto del IPV del 2015 al 2016 tiene un incremento del 35 por ciento. Es un aumento sumamente bueno, eso nos ha permitido poder mantener vigencia en los distintos municipios.
Pero podrían tener más recursos. Llama la atención que las partidas identificadas como recursos propios bajen de $42 millones (2015) a solo un millón de pesos...
La verdad que no tengo presente el cambio del nivel que usted refiere de presupuesto propio. Sí, el presupuesto de viviendas que nosotros tenemos previsto para el año que viene es de $1.107.000.000 contra más de 800 millones que teníamos previstos para 2015.
Según el presupuesto 2016, el IPV con recursos propios ni siquiera 
construirá una casa....
Con recursos propios el IPV hace muchas casas. No solo eso sino también mejora la calidad de las viviendas. De hecho si vos te vas a otras provincias, ves las viviendas y las comparás, las de aquí son de calidad. Eso se logra por un aporte que hace la Provincia, que es significativo para la construcción de la mayoría de los planes.
¿Por qué con recursos propios solo están previstas para 2016 obras menores como el desmalezado de terrenos, nexos de aguas y plazas?
El IPV tiene a su cargo el desmalezado, que en realidad se hace a través de un convenio con la Municipalidad, en todos los terrenos que son propiedad del IPV. Eso se continuará haciendo. En cuanto a las obras de nexo, se ejecutan en la mayoría de los barrios donde el IPV realiza construcciones. Estas son necesarias porque los nuevos desarrollos urbanísticos lógicamente requieren cloaca y agua.
Semanas atrás empresas constructoras afirmaron que el Gobierno quiso pagarles con cheques diferidos, ¿en el IPV sucedió lo mismo?
No, de ninguna manera. En el Instituto Provincial de Vivienda no hay ningún problema de pago, todas las empresas están al día. En el IPV no se planteó la necesidad de emitir cheques de pago diferido. Estamos con un nivel de certificación importante y cumplimos con los pagos dentro de los plazos contractuales previstos, no hay ningún problema.
"No tengo presente el cambio del nivel que usted refiere de presupuesto propio". Es una reducción (de Nación) importante, nos mandaron muy poquito el mes de noviembre".
¿Las transferencias de Nación están llegando al día?
Las transferencias de Nación se venían cumpliendo y hemos tenido puntualmente en noviembre una merma importante en la remisión de fondos. Por el momento estamos haciendo el esfuerzo de pagar certificaciones con fondos propios hasta tanto, entendemos, el Gobierno nacional nos pueda remitir.
¿De cuánto fue la reducción?
Es una reducción importante, nos mandaron muy poquito el mes de noviembre, casi nada. Nosotros venimos haciendo desembolsos importantes, cercanos a los $80 millones, todo con fondos propios.
¿Cuánto recaudan mensualmente por las cuotas que se cobran a las familias que tiene casas adjudicadas?
Es muy variable. Nosotros hace meses hicimos un estudio con el que determinamos un índice de morosidad promedio del 40%. Sin embargo, hay algunos departamentos donde tenemos un índice alarmante, como Anta, Orán y San Martín. Entonces tratamos de acercar el IPV y darles facilidades de pago a la gente. Esto no solo a través del Banco Macro sino también con la posibilidad de adosar la cuota del IPV al pago de la luz y con el débito automático en cualquier entidad bancaria. En estos momentos estamos haciendo un corte para saber qué resultados obtuvimos. En principio es alentador lo que fuimos viendo. Primero intimamos en Capital, donde si bien la morosidad no es alta y llega al 25 por ciento, era importante empezar aquí. De ahí decidimos atacar los departamentos con mayor índice de morosidad. Primero Anta, donde hicimos intimaciones y después largamos el "IPV itinerante", que es darle la posibilidad a la gente de que nosotros vamos más allá. Ellos podían averiguar su estado de deuda y hacer un plan de pago. Así trasladamos a El Quebrachal todas las prestaciones del IPV, tuvimos más de 500 consultas. Podían inscribirse, actualizar sus carpetas, hacer reclamos. Queremos hacer lo mismo en otro municipio de Anta, posiblemente sea Joaquín V. González antes de fin de año.

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