Margarita Lotufo Valdés es licenciada en Artes Plásticas. Es docente e investigadora y, en su rol de crítica de arte, su mirada es valorada como una de las más honestas y sólidas.
A partir del 15 de abril, Lotufo dictará dos nuevos cursos de Historia de Arte en la Asociación Dante Alighieri: Renacimiento y Barroco italianos y Arte del siglo XX. Ambas capacitaciones están destinadas al público en general que desee enriquecer, mediante la adquisición de nuevos saberes, su conexión con la obra de arte.

¿Cómo surge la idea de dictar estos cursos? ¿En qué tipo de destinatarios pensaste?
La idea fundamental es poder brindar a las personas interesadas en el arte todo el conocimiento que adquirí a lo largo de treinta años de docencia, por eso los cursos están destinados a la gente que siente la necesidad de acercarse al arte, como así también a gente especializada en artes visuales o en otras ramas artísticas. Lo importante es iniciar o profundizar la comprensión y fundamento de la imagen visual,
¿Hay que tener unos ojos especialmente dotados para mirar el arte o es un proceso?

La visualización y contemplación de una obra artística visual no necesita tener ojos dotados, lo importante es tener ojos y el deseo o la profunda necesidad de penetrar en el interior, en el sentido de la obra de arte; es un proceso que afecta a la visión y a la sensibilidad y a la intelectualidad de las personas. Estos ojos, en ocasiones, también pueden ser reemplazados por otros sentidos, como en el caso de los ciegos que pueden apreciar una escultura, arquitectura y, hasta inclusive una pintura. Ahora bien, si esos ojos están dotados de un plus de conocimiento, tienen mayor poder de penetración en el sentido de la obra de arte.
Abordar el estudio del arte desde una perspectiva histórica, ¿contribuye a derribar prejuicios, por ejemplo, frente a las corrientes más vanguardistas?
Por supuesto, el conocimiento del momento histórico social en el que se dan los "estilos" o modos de construir la imagen, es fundamental, ya que esa imagen es el reflejo del mundo en el que surge. El artista no elabora su obra en una torre de marfil como lo planteaban los románticos, sino en el mundo concreto en el que le toca vivir. El arte actual tiene propuestas íntimamente relacionadas con lo que somos y vivimos hoy, no puede ser idéntico al arte de otros momentos histórico-
culturales, aunque seamos capaces también de comprender las imágenes de esos otros tiempos, pues, como lo expresa Hauser, "cada generación las contempla (...) viéndolas con nuevos ojos".
Generalmente se considera que el arte es territorio de los especialistas y que los aficionados deben adherir a lo que el experto dice. ¿Está entre tus objetivos incitar al espectador para que se atreva a mirar francamente la obra de arte?
Las obras de arte están en el mundo para ser apreciadas por todos, lo importante es que, esa apreciación se hace más rica y más profunda cuando está acompañada de cierto conocimiento que nos ayuda a ir hacia una comprensión que enriquece la contemplación. La visualización de una obra artística no es pasiva, es una acción profunda que implica los sentidos, los sentimientos, las sensaciones y el saber. Por eso los especialistas son necesarios pues realizan una función docente que, de alguna manera, enriquece la apreciación de aquellos que no lo son.
¿Considerás que mirar una obra 
de arte en un libro y pararse en frente de ella es equivalente a ver la foto de un plato de comida o comerse el plato?
Pienso que no es lo mismo, la obra original tiene, a mi criterio, la fuerza y la vibración de la mano y la mente del artista, el "aura" de la que nos habla Benjamin, que nos emociona y transporta a una realidad otra; la reproducción sólo nos acerca a las formas, nos ayuda a analizar la técnica, a comprender el sentido y nos prepara para abordar con mayor profundidad al original.
¿Cómo definirías una experiencia estética honrada y placentera?
Toda experiencia estética es auténtica si la conexión de cada uno de nosotros con la obra nos acerca a nuestros mundos interiores, no comunica con mundos imaginarios y nos afianza para vivir plenamente en la realidad.

Más datos sobre los cursos

El curso Renacimiento y Barroco italianos se dictará los viernes de 17 a 19; Arte del siglo XX, los viernes de 19 a 21. Ambos cursos tendrán una duración de siete meses, con una carga horaria de 2 horas semanales (Total: 56 horas al año). Comenzarán el próximo 15 de abril.
Consultas e inscripciones en Zuviría 380, 1° piso, de 180 a 20. Teléfono 421-6052.
Mail: dantealighieri@ar netbiz.com.ar.

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