María José Ravalli es responsable de comunicación de Unicef en Argentina y está en la provincia para participar de la jornada "Conectado Salta", un foro multidisciplinario en el que se debatirá sobre la relación de los niños y niñas con internet.
En el país, el promedio de edad del primer ingreso a la web es a los 11 años, según un estudio reciente de Unicef. Además, los chicos utilizan el celular para conectarse en la mayoría de los casos y el 51 por ciento de los adolescentes se informa por medio de Twitter o Facebook, red social que usa el 95 por ciento.
En un escenario en el que la tecnología plantea cambios constantes, preservar a los niños de los potenciales riesgos que puedan generarse es un tema que necesita estar cada vez más en agenda.
"Siete de cada diez chicos vio una imagen de contenido sexual en el último año. De esos siete, hay un 20 por ciento que lo hizo de forma voluntaria. El resto, el 80 por ciento, estuvo expuesto sin haberlo querido", describió María José Ravalli.
Sin embargo, la especialista resaltó los aspectos positivos de la tecnología para el acceso a los derechos de la infancia y recomendó generar confianza con los chicos para hablar de estos temas.
Derechos en la era de internet, grooming, ciberbullying, sexting y privacidad serán los puntos que se analizarán entre hoy y mañana en foros y paneles organizados por la Provincia y el Conacai (Consejo de Comunicación Audiovisual e Infancia). Las actividades se desarrollarán en Ciudad Judicial, el Centro Cultural América, el Hogar Escuela y el Parque del Bicentenario.
Unicef realizó un estudio sobre la vinculación de los chicos con internet y el resultado es que están cada vez más conectados...
Sí, la mitad de los chicos están conectados todo el tiempo. En general, la distancia entre lo real y lo virtual es como que no existiera. Igualmente una cosa es estar conectado y otra cosa es estar haciendo algo en internet. No todo el tiempo están haciendo algo en internet, pero lo que dicen es que están todo el tiempo conectados, disponibles o con la posibilidad de comunicarse. Es un estudio que hicimos con la London School of Economics y el Centro de Investigaciones Innocenti de Unicef. En Argentina tomamos 1200 casos en todo el país. Buscamos entender qué hacían los chicos, los riesgos a los que estaban expuestos y cómo era la mediación de los padres y docentes.
¿Hay alguna forma de prevenir que los chicos sean víctimas del acoso o el bullying?
En general, el tema del bullying emerge como el principal problema. Cuando les preguntás, la mayoría están expuestos a situaciones de bullying o tuvieron experiencias vinculadas con el tema. Ocho de cada diez chicos estuvieron expuestos a contenidos pornográficos. Pero, en general, lo que ellos identifican como principal problema es el bullying.
El bullying toma distintas formas: que les publiquen un mensaje, que los excluyan de un grupo, que les publiquen una foto... Las medidas que podemos tomar son darles insumos y herramientas a los chicos para que puedan resolver los problemas en la propia plataforma. Algunas de las maneras son bloquear a una persona, reportar al usuario o borrar las fotografías. Otras opciones son resolver los conflictos en la escuela y ahí entra otra dinámica, que tiene que ver con la resolución de conflictos escolares dentro de los dispositivos de orientación que tienen algunas instituciones. Definitivamente, la escuela es un lugar donde se resuelven conflictos que a veces empiezan en internet pero que trascienden al aula.
Algunos adultos utilizan el recurso de crearse un perfil falso para hacerse amigos de sus hijos en Facebook y, de alguna manera, controlar lo que hacen en la red social. ¿Qué opina de eso?
Nosotros hicimos focus group con padres. Si hay algo en lo que todos coinciden es en que están preocupados por lo que pasa en internet.
Después, en las estrategias que usan, hay diferencias. Algunos tienen una actitud más de "dejar hacer" y de ver lo positivo de internet. Otros apuntan a un seguimiento más personalizado, la prohibición de algunos usos o condicionar la utilización del dispositivo.
Otros, crean perfiles falsos o piden amistad directamente... En realidad, lo que termina pasando con ese tipo de estrategia es que los chicos tienen dos o tres perfiles o eligen determinados filtros para publicar la información para determinados grupos.
En definitiva, la clave es generar diálogo, más allá de cualquier estrategia. Esa confianza hace que, cuando hay una situación de mayor peligro, el chico pueda compartirlo con el adulto porque ya se creó ese espacio de diálogo.
¿La tecnología trajo más cuestiones positivas que negativas para los chicos?
Sí, definitivamente son más los aspectos positivos. En Unicef creemos que la tecnología claramente es una forma más de ejercer derechos que hay que promover. Hay que facilitar en todos los contextos el uso de la tecnología. Más allá de que, con toda nueva tecnología surge un nuevo delito o una nueva forma de cometer un delito, en general, la visión es positiva.
¿Cuáles son las situaciones a las que los chicos están expuestos más allá del bullying?
Por un lado están las situaciones en las que están expuestos a contenidos perturbadores o negativos. Entre esos, lo principal son los contenidos pornográficos, luego vienen los contenidos vinculados a la violencia en general y después los relacionados con la agresión entre pares y discriminación. Específicamente, en cuanto a las imágenes de contenido sexual, siete de cada diez chicos vio un material de ese tipo en el último año. De esos siete, hay un 20 por ciento que lo hizo de forma voluntaria. El resto, el 80 por ciento, estuvo expuesto sin haberlo querido.
Otra de las preguntas en las que hicimos énfasis tenía que ver con contenidos como la bulimina, la anorexia y el suicidio. Ahí tenés un 32 por ciento de chicos que estuvo expuesto a materiales sobre cómo suicidarse o un 47 por ciento que estuvo vinculado a contenidos sobre bulimia y anorexia.
¿Hay un vacío legal o está bien legislado el acceso a internet y los daños que se pueden causar en la web?
Hay distintos tipos de legislaciones. Hay una ley vinculada con los delitos informáticos, una vinculada con el grooming y una de datos personales. Después está la ley de protección integral de la infancia. Creo que se podría trabajar más a nivel legislativo en estos temas. El efectivo cumplimiento de las leyes para estos temas es un desafío. Para condenar a una persona por el delito tienen que haber pruebas y hay muchas cosas asociadas que se deben tener en cuenta, como la recepción de la denuncia. No es lo mismo denunciar esto en una comisaría que denunciarlo en una fiscalía especializada en delitos informáticos, que no hay tantas.
Con respecto al bullying, ¿cree que la agresividad se potencia en internet? A veces parece que las cosas que se dicen en una red social no son las mismas que se dirían de frente.
Diría que hay características específicas, como el anonimato y el hecho de que sean tiempos diferidos entre lo que uno publica y el otro lee. Más allá de eso, es necesario poder trabajarlo porque las plataformas tienen mecanismos para denunciar ese tipo de contenidos.
Tal vez sería necesario que sean un poco más efectivas y que todos las conozcan, que se difundan más.
Unicef lanzó el martes una campaña para la crianza sin violencia en Salta ¿En qué se basa?
Es un tema que venimos trabajando hace tiempo con la Provincia. Venimos haciendo talleres de crianza para padres. Esta campaña se lanzó para hablar del tema de la violencia intrafamiliar y, más específicamente, de la violencia como forma de disciplina.
Se van a ver en toda la ciudad, en los colectivos, en las paradas, en radio y televisión mensajes que buscan poner esto en agenda.
Muchas veces se utiliza la violencia psicológica, los gritos, la violencia leve y la violencia extrema y queremos que se genere debate en la sociedad salteña y argentina sobre la importancia de no utilizar este tipo de métodos porque están prohibidos y, además, no son efectivos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora