¿Cómo funciona actualmente el servicio penitenciario provincial?
Actualmente están funcionando nueve unidades penales más las alcaidías, que tenemos en Orán, en Tartagal y en la ciudad de Salta. A partir de la desfederalización de la lucha contra el microtráfico, es una de las modificaciones más grandes que se produjeron en la los servicios penitenciarios de Argentina. Esto, debido a que nosotros no inauguramos una cárcel nueva; en sí, tuvimos la capacidad de ir haciendo obras en los lugares de alojamiento que ya existían. Creamos nuevas dependencias en esos lugares.

¿Eso ha mejorado la capacidad de alojamiento?
Sí, totalmente, porque en realidad nosotros en el año 2014 empezamos a trabajar con lo que fue la desfederalización del microtráfico, y teníamos previsto un incremento de la población penal.
Esto había decrecido con lo que fue la inauguración de la cárcel de Güemes, con lo cual gran parte de los presos federales que nosotros teníamos alojados en la provincia fueron yendo a Güemes. Cuando se produce la desfederalización se nos produce un efecto contrario, todas estas personas que eran presos federales vuelven a ser provinciales por causas de microtráfico.
En este sentido, se nos incrementan entre 150 y 400 internos más en el circulante de personas privadas de su libertad.

Hoy, ¿cuál es la capacidad de alojamiento que tiene el sistema penitenciario de Salta?
Si bien nosotros no construimos un establecimiento penitenciario grande, tuvimos una meta final muy grande, poder construir 600 plazas nuevas. Este objetivo se terminó de cumplir en diciembre del año pasado, fue una de las obras más grandes que se hizo en la Argentina en infraestructura penitenciaria. Hemos creado una alcaidía nueva en Tartagal, que tiene una capacidad para 80; hemos tomado el Centro de Contraventores que funcionaba para la Policía con 80 plazas más, hemos generado un espacio para las personas que salen a trabajar, las sacamos de la Unidad 1 y creamos un lugar específico en la granja donde están alojadas estas 100 personas. Por ello se nos descongestionaron 100 lugares en villa Las Rosas, adonde también creamos otro pabellón, sacamos las mujeres de la alcaidía general, con un cupo de 80, y las pasamos al viejo centro de contraventores. Fuimos haciendo obras que nos permitieron ampliar el alojamiento, entre masculinos y femeninos, en 600 plazas.

Pero actualmente, ¿cuál es la capacidad de alojamiento total?
La capacidad de alojamiento total, hoy, del servicio penitenciario es de 2.581 personas. Si nos ponemos a ver cifras de la situación de Latinoamérica y de la Argentina en general, sobre todo si nos referimos a los servicios penitenciarios provinciales, Salta se encuentra en un lugar bastante aceptable. Aún más si tenemos en cuenta que esto lo tenemos que vincular con el alojamiento real, que excede en solo 70 personas a la capacidad.

¿Cuál es la población carcelaria actual?
Al día de hoy, la población carcelaria es de 2.651 personas. De todas maneras, te vuelvo a reiterar, nosotros acá tenemos que poner en la balanza que Salta sí está, con toda seguridad, tres escalones más que cualquier servicio penitenciario del país con mayor cantidad de personal. El gobernador tuvo la decisión de incrementar las fuerzas de seguridad policial, y, como siempre, el servicio penitenciario trabaja en conjunto con la Policía. Los ingresos también se hicieron para la institución penitenciaria. Se duplicó el personal penitenciario desde el 2007.

¿Cuántas personas trabajan en el servicio penitenciario?
En el 2007, cuando yo me hago cargo de la dirección de la institución penitenciaria, tenía 890 personas a cargo, hoy estamos llegando a 2.500 personas trabajando para el servicio penitenciario.

Volvamos a la superpoblación. El incremento generado por la política de persecución al microtráfico, ¿no le parece que va en detrimento de la optimización del servicio penitenciario?
Tengo que hablar de una postura concreta que tenemos nosotros hacia esta temática. No pensamos en la solución específica de crear lugares de alojamiento o de incorporar personas para que podamos tener más presos. Nosotros estamos creando un lugar nuevo de alojamiento en Embarcación, que va a tener una capacidad para 250 personas, lo que vendrá acompañado con una designación de 37 profesionales nuevos que en los próximos 30 días van a estar siendo designados. Lo que queremos es darles un tratamiento específico a estas personas, a nosotros no nos sirve tener más capacidad de alojamiento, lo que queremos es tener la capacidad de que a cada persona que se encuentra alojada podamos darle un tratamiento particular. Este lugar en Embarcación será específico para personas que tienen un problema de microtráfico, que tendrán un tratamiento particular para esa problemática delictiva.

Hace algunos meses había trascendido que había sólo 10 psicólogos en todo el sistema penitenciario. ¿Eso no complica esta atención específica de la que habla?
Mirá, te digo la verdad, nosotros podemos decir 10 psicólogos pero también podemos hacer una evaluación si es poco o es mucho. Cuando recibí el servicio penitenciario había 2 psicólogos, hoy hay 10; sí, sigue habiendo 10, hasta que se firme la incorporación de estos 37 profesionales nuevos, que suman más psicólogos, más asistentes sociales... hay criminólogos. Hay gente como para crear otro organismo técnico-criminológico. Lo que necesitamos es calidad institucional, no creemos que vayamos a solucionar este problema teniendo 100 psicólogos. Lo que tenemos que tener es la capacidad de decir: "Tenemos 5 psicólogos, pero tienen una capacitación excelente, tienen una habilidad específica para tratar esta situación".

¿De todas maneras, no le parece que son pocos en relación con la cantidad de internos?
Es una evaluación muy difícil de realizar, porque yo no soy psicólogo y no te puedo decir si un psicólogo tiene que atender a uno, a diez, a cien, a mil. De todas maneras, por ejemplo, Salta tiene un índice de reincidencia en el que se ha trabajado muchísimo, y puede estar hoy entre un 6,5 % y un 8,5 %. Decir que todas las personas que entran al servicio penitenciario vuelven a entrar es totalmente desacertado.

¿Cómo se trabaja en eso?
Entre otras cosas, hoy tenemos más de 80 actividades para ofrecerles a las personas que están privadas de su libertad. Hay cuatro internos que viven de ser boxeadores profesionales, y son ejemplo para los demás.

En promedio, ¿cuánto cuesta la manutención de cada interno?
Es una cifra difícil de calcular porque tendríamos que estimar proporcionalmente cuánto se gastó en móviles, en sueldos, en comidas. Lo que te podría decir es que, aproximadamente, oscila entre los 6.000 y los 8.000 pesos por interno. Por todo esto, tenemos que empezar a trabajar en mecanismos alternativos de cumplimiento de la pena, es una de las cosas más importantes que tenemos que plantearnos.

¿Qué pasa con la circulación de droga adentro del penal?
Ese es un tema tradicional de todas las cárceles del mundo, hay que combatirlo todos los días, hay que hacer un esfuerzo todos los días. Siempre la gente pretende escuchar que personal penitenciario es cómplice y mete la droga en las cárceles. Nunca descartamos que cualquiera pueda ingresar la droga en el penal, lo que sí puedo decir es que el mayor ingreso se ha dado a través de las mujeres. Introducen las sustancias en su cuerpo, en lugares que se nos dificulta mucho revisar.

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