Las orquestas y coros del Bicentenario dependen de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas que da cabida, solo en la provincia de Salta, a más de 1.100 chicos que están distribuidos entre barrios como Villa Asunción, Santa Ana, Autódromo, Ciudad del Milagro y San Lorenzo. También en localidades como Vaqueros, Orán, Rosario de la Frontera, entre otros.
Una de las metas fundamentales es acercarle a los chicos que quieren estudiar música o participar de un coro, la posibilidad de hacerlo. Muchas veces las distancias o los problemas económicos de las familias no se los permiten.
A nivel país, son alrededor de 20 mil los chicos integrados a este programa que tiene más de 10 años de vida y que nació en la ciudad Autónoma de Buenos Aires de mano de Claudio Espector y luego pasó al ámbito de Nación desde donde se vigorizó a nivel nacional.
"Estos son espacios formativos, inclusivos y muy exigentes donde a los chicos se los forma en el lenguaje de la música. El programa los provee de los instrumentos y profesores que los formarán en ellos. Lo mismo ocurre con los coros", dijo a El Tribuno Martín Bonilla, director de la Orquesta Cuchi Leguizamón que funciona en el Colegio Nacional. Daniel Agüero, director del coro los Ecos del Cielos de Villa Asunción que funciona en la escuela del barrio homónimo, relató que "este año comenzó a funcionar de una manera distinta a como lo veníamos haciendo. Hubo una reducción de las actividades y obviamente tiene que ver con los presupuestos". Y agregó: "El programa antes les daba la oportunidad a los chicos de los coros y de las orquestas de participar en encuentros y viajes en los que ellos compartían experiencias y conocimientos con chicos de otras orquestas, a veces de lugares muy distantes y con realidades muy diferentes". Según Agüero, "esto se lograba porque había un concepto federal de las orquestas. En esos encuentros los docentes también nos capacitábamos y podíamos intercambiar experiencias, teníamos una agenda de presentaciones pero ahora estamos prácticamente sin coordinación, desde que desplazaron a Espector y a todos los otros coordinadores". "Ahora estamos con una gran sensación de incertidumbre porque no sabemos que va a pasar con el programa. Los capacitaciones específicas de acuerdo a la función que cada uno cumple en las diferentes escuelas también se suspendieron. Ya sean profesores de violín, de canto, directores, etc. Todo esto se dejó de hacer. Tampoco estamos recibiendo el dinero para cubrir los gastos operativos que son para la reparación de instrumentos, entre otras cosas", agregó. Además de la falta de cobertura de estos gastos, se suma la inestabilidad laboral. Hay docentes que están con contratos precarizados. El incremento que debían cobrar este año recién lo recibieron recién en septiembre. Hay algunas provincias en que las orquestas están desapareciendo por falta de fondos. "En realidad lo que hizo esta gestión fue pasarle el presupuesto, que es el mismo que el de 2015, para que lo administren las provincias y ellas vean como lo distribuyen. Por lo tanto la estabilidad depende de la importancia que le den las diferentes provincias", dijo Martín Bonilla. Hay que recordar que la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas comprende no solo el programa de Orquestas y coros del Bicentenario, sino también, los CAJ (Centros de Actividades Juveniles), Conectar Igualdad y Polo de reingreso (para los chicos que abandonaron el secundario), entre otros", dijo Agüero. No es un dato menor que el presupuesto de este año sea el mismo que el del año pasado. Al no actualizarse implica que en algunas provincias se han tenido que cerrar algunos programas para poder sostener otros. "En el caso de Salta las orquestas y coros del Bicentenario continúan pero tengo entendido que hay otros programas en los que se han hecho recortes. Nosotros tuvimos una reunión con los funcionarios de la Provincia y ellos expresan su voluntad de sostenerlo. Esperamos que no solo quede en una expresión de deseos" y agregó "nosotros sabemos que la Provincia no está en condiciones de sostener todos estos programas".
Cómo integrarse
"Para ingresar al coro o a la orquesta no es necesario tener conocimientos previos. No apuntamos pedagógicamente al concepto de talento previo. Vamos trabajando con ellos desde diferentes disciplinas, y luego cuando ya están en condiciones se integran a la orquesta o al coro. Lo importante también es que no tienen prueba de admisión, no los calificamos, ni los expulsamos, pero sí somos exigentes. Deben aprender a trabajar en equipo, ser solidarios y responsables", dijo Martín Bonilla. Es de destacar que estos no son lugares de contención donde solo importa que el chico esté, sino que son espacios de creatividad donde desarrollan la pasión por la música. Cielo Martínez tiene 16 años, asiste a la escuela Scalabrini Ortiz y es una de las integrantes del coro Ecos del Alma: "Yo vine porque los profes fueron a mi escuela a invitarnos, me gustó y me quedé". Moisés Figueroa (18) ya hace dos años que está en el coro y su sueño es seguir.

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