Las fiestas de fin de año terminaron hace 10 días con la feliz llegada de los Reyes Magos. Miles de niños salteños tuvieron la suerte de que los Reyes les dejaran un regalito. A otros la suerte no les sonrió y tendrán que esperar hasta el próximo año. Pero a los chicos de los Reyes de la calle Esteco al 400, la fiesta, las golosinas y el regalo no les faltó como ocurre desde hace 30 años.
"Lo nuestro siempre fue familiar por más que sabemos que esto superó todas las expectativas que teníamos", contó en el patio de su casa materna René Toconás. Este hombre de bigotes blancos ya tiene 65 años y es quien interpreta a Gaspar en este trío único. Su sobrino Daniel Gutiérrez de 50 años es Melchor y desde hace dos años reemplaza a su padre. El negro Baltazar es Francisco Figueroa de 75 años.
Hace dos años, los Reyes Magos tuvieron la pérdida de unos de sus integrantes. Hugo Gutiérrez, quien interpretaba a Melchor, falleció a los 74 y parecía que nadie podía ocupar su lugar. Luego de muchas dudas, su hijo Daniel Gutiérrez se animó. "Pensamos que con la muerte de Hugo esto se acababa. Pero acá estamos", dijo René a El Tribuno.
La llegada de los Reyes en 2015 fue la primera vez que Daniel se vistió de Melchor. Y por suerte divina fue el mejor año para la colecta de juguetes. "Quedaron juguetes que incluso se repartieron este año. Toda la familia participó", agregó Francisco.
Los Toconás son 10 hermanos, algunos viven en Salta y otros en Jujuy, pero la fiesta de Reyes es de todos. Ellos nacieron y crecieron en la calle Esteco y desde allí, gracias al pedido de su madre, se animaron a vestirse de Reyes Magos. El primer año fue solo para los chicos de la familia, que ya es mucho decir. Con 10 hijos, muchos fueron los niños que nacieron en la familia de los Toconás.
Los primeros trajes fueron cosidos por las esposas y hermanas de los Reyes: Lidia, Susana y Silvia.
Los años siguientes, la fiesta de la familia fue creciendo y los Reyes resolvieron visitar a los chicos del Hogar Rosa Niños y de la Casa Cuna Martín Gemes.
De a poco, vecinos y conocidos se fueron sumando a la fiesta. Con el paso de los años, la salida de los Reyes en los primeros minutos del 6 de enero contaba con la actuación previa de payasos, músicos y disfrazados que se sumaban para entretener a los niños que se convocan hasta la actualidad en Esteco al 400. "Todos se llevan un regalito. Ningún niño se va sin su juguete", dijo el negro Baltazar. René y Francisco tienen 4 hijos, una lista larga de nietos y además de cuidar la inocencia de sus chicos también cuidan la de los que los vienen a visitar.
"Lo bueno de los Reyes es que siempre tratamos de mantener la inocencia de los chicos. Aún ahora, sigue siendo así para tantas familias. Son los padres los que buscan que sus chicos crean y es por eso que esto no termina más. Antes vinieron los padres y después los hijos que crecieron", reflexionó René.
"Cuando empezamos a ir a los hogares de niños, preguntábamos cuántos eran y a veces el número nos asustaba. Por ejemplo, teníamos 300 chicos y había que conseguir todos esos regalos pero no se cómo los teníamos", contó Francisco.
Pero esto no es todo felicidad, hay pequeños que se asustan, otros lloran, o no quieren ver a los Reyes y otros que no dejan de mirarlos y tocarlos.
Estos tres hombres tienen, además, la colaboración de nietos, sobrinos e hijos que se encargan de comprar y preparar bolsitas con golosinas. El único colaborador -que no es parte de la familia- es un vecino que se encarga de colocar fuegos artificiales.
Camellos y caballos
Pasado el asombro de los primeros momentos, los chicos no dejan de preguntar por los camellos, y es aquí donde los Reyes se las ingenian para responder. "Cuando nos toca visitar alguna casa, tomamos la precaución de dejar el auto lejos", contó Francisco.
Hace años, estos Reyes participaban del Pesebre Azul de la Policía de la Provincia de Salta, hasta que surgió la propuesta de llegar a caballo. "Ninguno de los tres sabemos montar y, además, si se nos espanta el animal con los cohetes o fuegos artificiales sonamos. Vamos a ir a parar a cualquier lugar", dijo entre risas el negro Baltazar.
Las cartitas
Los papás de la zona ya saben que los Reyes salen todos los 5 de enero a la noche de la calle Esteco y a sabiendas de todos los preparativos acompañan a sus hijos a dejar las cartitas con sus deseos.
Susana es quien todavía vive en lo que fue la casa materna y es la encargada de recibir las cartas de los chicos.
Si bien son 30 años, estos Reyes han logrado mantenerse lejos de las ofertas políticas. "No tenemos compromiso con nadie ni ningún sponsor. Siempre hicimos todo con el aporte de la familia y los amigos", agregó Lidia.
René vive de los trabajos de gasista y plomería. "Nosotros no nos la creemos. Esa fama es del momento, después todo pasa y hay que seguir viviendo", agregó. Francisco fue empleado de comercio y por años trabajó en casas de venta de telas. "Así como me ve, negro y fiero, nadie sabía como yo de telas. Ahora pasé a otra cosa y hago trabajos de albañilería", dijo. Los Reyes y sus hermanas y esposas son personas que trabajaron toda la vida. "Mientras el cuerpo nos dé vamos a seguir laburando", dijeron Francisco y René en total confianza con El Tribuno.

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Papacho Salteño
Papacho Salteño · Hace 10 meses

Hay que ser diletante. mentirosos. no es nuestra cultura

max power
max power · Hace 10 meses

Buena vida papacho


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