Pasados los primeros cimbronazos por el "brexit", quedó dejar expedito el camino para que la reina Isabel nominara a quien parece ser la nueva Margaret Thatcher: Theresa May. El próximo paso será confirmar, o no, la conversión de la City de Londres en un Estado autónomo acorde y alineado con la estructura Vaticana ubicando a la geografía financiera en consonancia con la geografía espiritual que impone el "ecumenismo" del Nuevo Orden Mundial.
Es preciso tener en cuenta que el Commonwealth abarca los seis continentes. Ante tal posicionamiento la influencia de la UE minimiza su sentido en la medida que no se adapte a los dictados de tamaña estructura imperial. La City de Londres eterna aliada con China, se apresta para el próximo golpe financiero mundial: implantar el yuan de manera global. Introduciendo la nueva divisa "patrón" (respaldada por todo el oro del mundo en sus arcas) en el mismo corazón de la UE y en todo el planeta.
Nada más erróneo suponer que el Brexit aísla al Reino Unido; más bien fue una decisión de convertirse en pivote gravitacional para el resto del mundo. Sus alianzas con China, India, Rusia y control de naciones periféricas en todos los continentes así lo sugieren. El 4 de julio de 1776, promovido por España en el norte americano, no fue olvidado. En el tránsito hacia la nueva mundialización, el "brexit" está siendo exportado con la finalidad de repetir la exitosa fórmula de suscripción de Tratados de Amistad Comercio y Navegación con que en 1825 fraccionaron la América Española. Nuevamente se impone una diáspora y disgregación de los estados nacionales. Esta vez por "imitación" separatista intra-estado. Especialmente encaminado hacia el fraccionamiento de lo que hoy conocemos como los EEUU. Quizá prontamente asistamos al "Texit" (separación de Texas) y el "Calitexit" (separación de California). Tal ola separatista también está sembrada en nuestro país y parece vislumbrar pronta germinación. Contrariamente a ello el Imperio parece abroquelarse, hoy más que nunca, en el fortalecimiento de la unidad de las 53 naciones que lo componen, unidos por igualdad de objetivos, valores y raíces que hicieron común, a lo que se agrega el orgullo en la pertenencia y subestimación de los excluidos. Su futura herramienta militar y política se traduce en la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) la que empezaremos a visualizar mundialmente ya que el mismo día del Brexit británico se incorporaban la India y Pakistan. Se agrega el acuerdo del London Stock Exchange con el China Foreigen Exchange Trade System (CFETS) convirtiéndose enla primera bolsa del mundo que trabaja con bonos del tesoro chino.
Vemos que el "ariete" de la City Londinense marcará los pasos del cada vez más peligroso mundo futuro al que nos dirigimos, con el tremendo riesgo que significa la existencia de un Plan "B" en caso de oposiciones, la amenaza de una guerra atómica total para encaminar sus designios.

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Walter LUNA
Walter LUNA · Hace 4 meses

Excelente, e instructiva, opinión.


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