Desde hace varios años y como consecuencia del gran flujo de tránsito, sumado a la ausencia de trabajos de mantenimiento, la ruta nacional 9/34, en el tramo que une Rosario de la Frontera con Metán, se convirtió en una trampa mortal por su enorme deterioro.
Las víctimas fatales se suman semana tras semana. En lo que va del mes ya fallecieron tres personas como consecuencia de distintos accidentes viales.
A pesar de los múltiples reclamos de la comunidad y de las autoridades locales, desde Nación no se giran los fondos para la reparación de la arteria.
Días pasado los concejales de Rosario de la Frontera se reunieron con la senadora nacional Cristina Fiore, quien se comprometió a agilizar las gestiones ante la Nación para el envío de los fondos.
Participaron de la reunión el presidente del Concejo Deliberante, Hugo Nogales, los concejales Julio Caro Checa y Sebastián Iglesias, entre otros.
El tramo más complicado es el que une a ambas ciudades del sur salteño, de 35 km. No hay señalización ni iluminación, y la artería presenta enormes baches, ondulaciones del asfalto y grandes desniveles con la banquina.
Los puntos más críticos se encuentran a la altura del río Rosario y la estación de servicio de YPF, en el km 1.429, y la recta de Horcones, donde la diferencia entre la carpeta asfáltica y la banquina es de 10 a 20 cm.
"No podemos entender cómo estas dos rutas nacionales están en este estado de abandono. Transitar de noche por acá es una verdadera trampa mortal", dijeron conductores consultados por El Tribuno.

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Sección Editorial

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