El 18 de enero de 2015, el entonces titular de la Unidad Fiscal AMIA, Alberto Nisman, yacía muerto en el baño de su departamento en torres Le Parc, Puerto Madero.
A un año del hecho, la investigación no cuenta con una hipótesis firme sobre si se trató de suicido u homicidio y solo hay personas investigadas por sucesos colaterales.
La investigación cambió de manos hace pocos meses pero los interrogantes aún no tuvieron respuesta: se realizaron innumerables estudios forenses y peritajes, pero aún no hay una hipótesis firme sobre el caso, más allá de que la querella a cargo de la jueza federal de San Isidro y exesposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, insiste en que se trató de un magnicidio.
Desde el hallazgo sin vida, la fiscal Viviana Fein tuvo siempre delegada la causa y se inclinó por la hipótesis del suicidio, y pese a haber evitado ser apartada por pedido de Arroyo Salgado -con quien mantiene tensa relación- hace pocas semanas la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini reasumió la conducción de la causa.
La única imputación que hizo Fein en nueve meses de investigación fue hacia el empleado informático Diego Lagomarsino, por haber sido la persona que confesó haberle prestado el arma calibre 22 a Nisman involucrada en su muerte, pero no por homicidio.
Nuevas medidas
Cuando la investigación cambió de manos, la jueza citó a indagatoria a dos agentes de la Policía Federal que tenían a cargo la custodia de Nisman: están acusados por incumplimiento de deberes de funcionario público porque demoraron en ingresar al departamento del fiscal tras varios llamados que éste no respondí a.
Junto a las indagatorias, otra de las varias medidas que tomó la jueza al hacerse cargo del caso es volver a citar a Antonio "Jaime" Stiusso, exdirector general de la Secretaría de Inteligencia echado por el kirchnerismo del organismo en diciembre de 2014 y quien tenía trato frecuente con Nisman por colaborar con éste en la investigación del atentado a la AMIA.
Stiusso, en oportunidad de declarar ante Fein, dijo que no había tomado contacto con Nisman los últimos días antes de su muerte y que incluso no le atendió el teléfono en las horas previas, cuando el fiscal lo llamó.
Según los resultados del trabajo que llevó adelante durante todos estos meses la Fiscalía, no hay pruebas que haya habido otra persona además de Nisman aquella noche en el departamento.
Otros puntos del asesinato siguen sin acuerdo entre la investigación de la fiscalía y la querella, entre ellos la hora de la muerte, la postura del cuerpo y la presencia o no de pólvora en las manos de la víctima.

Una causa con muchas derivaciones
La investigación por la muerte del exfiscal, quien investigaba el atentado de la AMIA, por ahora no tiene imputado alguno y no solo se evalúa un homicidio o un suicidio sino también que éste último haya sido instigado.
Nisman fue encontrado sin vida cuatro días después de haber denunciado a miembros del entonces Gobierno nacional, entre ellos la expresidenta, Cristina Kirchner, y el excanciller Héctor Timerman entre otros, por presunto encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA.
Su muerte disparó también serias sospechas por su manejo patrimonial a tal punto que una investigación por lavado de dinero posterior a su muerte descubrió que tenía una cuenta en los Estados Unidos con 600 mil dólares.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora