Un cóctel explosivo está tomando forma en Pichanal, donde unas 100 familias usurparon un predio de cinco hectáreas colindante con la ruta nacional 34 y a muy pocos metros del cruce con la ruta nacional 50.
Allí, los propietarios mandaron ayer unos empleados con máquinas, postes y alambre para intentar alambrar el predio. Al mismo tiempo, un nutrido grupo de efectivos policiales instaba a los usurpadores a que abandonen el sitio, pero sin esgrimir orden judicial alguna.

Discusión con 40 ºC

Así, la tensión fue subiendo junto con la temperatura propia del Trópico, cuya columna mercurial pasó con facilidad los 40 grados ayer antes del mediodía. En ese marco tórrido, decenas de mujeres con bebés en los brazos, ancianos, hombres y niños defendieron a los gritos y durante un corto forcejeo el lugar que afirman querer adquirir para levantar sus viviendas.
Apenas pasado el mediodía los policías actuantes y los ocupas firmaron una suerte de acta acuerdo mediante la cual estos no delimitarán terrenos y los representantes de los propietarios no volverán a intentar alambrar el predio ni tampoco la policía los obligará a desalojar.

"Son tierras fiscales"

Uno de los ocupantes, que se identificó como Jorge Fiquerosa, describió la situación como de extrema tensión a eso de las once de la mañana, al tiempo que se mostró absolutamente convencido de que los terrenos que ocuparon son fiscales. "Aquí nunca nadie ocupó, ni puso tierras a producir, ni alambró, ni nada, porque los terrenos son fiscales", dijo.
Y agregó que "hay en Pichanal un intendente ausente, donde jamás se dan soluciones a los pobres, sino que busca siempre favorecer a los empresarios más ricos y enriquecerse al lado de ellos".
"Nunca vino nadie de la Municipalidad a hablar con nosotros. La fiscal penal Mónica Viazzi, vino una sola vez, saludó, pidió permiso para recorrer el lugar y se fue sin hacer más comentarios", dijo el hombre, desencantado de no tener un interlocutor válido para plantear las necesidades de sus numerosos compañeros.
Otra de las ocupantes, una señora que pidió resguardar su nombre, afirmó que "estamos cansados de que el intendente Julio Jalit venga a hacer promesas de campaña y después no se acuerde nunca. Todos somos vecinos de un barrio cercano, que venimos esperando hace años por una casa".

No se construyen viviendas

"Pero como aquí no se construyen viviendas, ya no tenemos esperanzas de conseguir nada. Así que nos vimos obligados a tomar este predio que todos sabemos que son tierras fiscales."
La mujer, convencida de lo que afirmaba, describió así la situación: "Mire, don. Cuando limpiamos el predio hallamos una cocina robada, motos robadas, un heladera y hasta una cruz de una persona que supuestamente se había ahorcado en el lugar".
"Así que no me digan ahora que hay empresarios conocidos que son los propietarios, porque no es verdad. A lo mejor Jalit quiere entregárselos para seguir haciendo negocios con ellos, pero nosotros los necesitamos para vivir", concluyó la mujer.
Otros vecinos de Pichanal, que no forman parte de los ocupantes, recordaron que efectivamente, esas tierras siempre fueron aguantadero de delincuentes y jóvenes mal entretenidos, que las usaban para consumar sus fechorías.
Ayer, vanos fueron los intentos de la prensa por establecer contacto con el intendente Jalit, lo mismo que vanos fueron los intentos de los usurpadores de lograr que la prensa local se haga eco de lo que ocurre en el pueblo. Muy sugestivo.

De paseo en Buenos Aires

Lo cierto es que varios testimonios coincidieron en que el jefe comunal estaría "en Buenos Aires haciéndose un tratamiento capilar para disimular la incipiente calvicie que lo tiene a mal traer".
Cabe recordar, además, que a las 48 horas de haber sido ocupado el predio, la Policía ya efectuó un desalojo pero los ocupantes volvieron a asentarse de manera muy precaria en el lugar.
"Lo que pasa es que somos todos gente de trabajo; nuestros maridos tienen sus empleos y por eso ellos no están todo el tiempo. Estamos dispuestos a pagar por los terrenos si nos dan facilidades. No queremos dádivas, sino un lugar digno donde vivir", dijo una mujer que cargaba una criatura que lloraba bajo el sol del mediodía de Pichanal, porque apenas si los usurpadores lograron plantar unas lonas donde guarecerse del sol implacable.

Un deliberante ausente

Otro punto a tener en cuenta es que el Concejo Deliberante local, caja de resonancia natural de todos los conflictos pueblerinos, tampoco logró sesionar desde que la usurpación tuvo lugar ni mucho menos adoptar una postura conjunta ni a favor ni en contra de los ocupantes. Los vecinos contaron que ya van dos intentos de sesión, con un predio rodeado de vallas policiales, pero que las discusiones internas impidieron emitir resolución alguna porque la política está siempre por encina de las necesidades de los vecinos.

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Sección Editorial

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 29 días

ESTO ES LO QUE ENSEÑARON LOS HIJOS DE PUTA DE BOLIVIANOS DE MIERDA, PORQUE ANTES CUANDO NO HABIA ESTA INVACIÓN DE YUTOS ESTO NO PASABA, LA GENTE COMO PODIA SE COMPRABA SU TERRENO, NO CHOREABA COMO AHORA.


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