Celebramos la llegada de 2016 porque es protagonista de un hermoso cambio de calendario, capaz de arroparnos con su manto de felicidad y nostalgia, pero también porque encarna otro reto para nuestra existencia, un desafío de 365 días que propongo enfrentar con una máxima: hacer de 2016 el mejor año de nuestras vidas.
Te sugiero cinco pasos esenciales para diseñar las proyecciones del nuevo año:
- Analiza el año que termina. Cerciórate de lo que lograste y de lo que aún te falta. Reflexiona y, sobre la base de esos resultados, formula tu agenda de objetivos para el 2016.
- Nunca deseches una idea por muy incorrecta que parezca a priori. Los proyectos se forman con ideas que surgen espontáneamente de tus pensamientos. Por tanto, necesitas pensar de manera positiva. Guarda lo que se te ocurra. Anótalo si es necesario, aunque hoy no lo uses.
- Debes ser optimista y pensar en grande, pero ser racional. No te traces objetivos que no puedas cumplir.
- Consulta tus propósitos con los demás, sobre todo con aquellas personas con talento que te brindan confianza y amistad. No dudes en solicitar y recibir ayuda. Nada se consigue sin el apoyo de los demás.
- Hazte el propósito de controlar tus emociones. Un analfabeto emocional no puede enfocarse en sus proyectos, pues pierde el camino. Tony Robbins, conferencista y autor del libro Poder sin límites, afirma: "Donde va el enfoque, fluye la energía". Por esa razón es esencial que te centres, para que toda la energía fluya en función de tus sueños y tus proyectos en el año nuevo.
Sembremos grandes sueños, trabajo, buenas intenciones, relaciones humanas, bondad y amor. Si actuamos así y proyectamos nuestras ideas de manera correcta, dentro de doce meses, cuando levantemos otra vez las copas por el año siguiente, exclamaremos con orgullo: ­2016 ha sido el mejor año de nuestras vidas!

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