Sentarse a la mesa es todo un ritual. Una sensación única que, a veces, pasa desapercibida. Un lugar de encuentro con la familia y los amigos donde poder conversar y disfrutar de unos buenos platos, por ello elegirlas tiene que ver con el ambiente que queremos imprimir a nuestro hogar, pero fundamentalmente con la utilidad que queramos darlas.
Las mesas se transforman en un juego de búsqueda para ofrecer algo más a cada comedor o zona de estar, de ahí que haya una reinterpretación de este lugar tan especial.

MESAS DE JUEGO
Una de las más significativas y que lleva a unir a los comensales con una de las aficiones más populares: el fútbol, convierte el juego en una mesa cuando es necesario.
PortobelloStreet presenta una nueva forma de ver y utilizar el clásico metegol, que convierten en una mesa para el día a día. La colección incluye un grueso cristal que sirve de soporte en diferentes medidas y acabados para romper la rutina diaria en casa o en el jardín.
Un juego que se transforma en mesa, una manera de decorar apostando por la singularidad.
También preparada para el juego está la mesa creada por Aramith Saluc para los apasionados del billar, donde la creatividad también se pone al servicio de la decoración y optimizan con un tablero, que sirve de mesa de comedor.
Un atractivo complemento para los adictos a practicar su puntería, un toque contemporáneo y divertido para hacer más atractivo el salón.
El aluminio y el césped son los materiales de los que está hecha la mesa-picnic, creada por Haiko Cornelissen permite comer en la ciudad como si estuviera en el campo
La comida puede seguir siendo un momento de juego con "Swing Set Table", una mesa con columpios como asientos, creada por Duffy London. Asientos que oscilan como en el parque, basados en la máxima de Bernad Shaw: "Envejecemos porque dejamos de jugar. No deje de jugar". Y esta mesa, sin duda, invita a ello.

BRILLOS DE LUZ
Si lo que pretende es que la luz del sol sobre el pie de apoyo se transforme en un caleidoscopio, la mesa auxiliar diseñada por John Foster es la clave. Una pieza de apoyo en la que la geometría es la base del diseño, realizada con materiales como silicona o acrílico, una obra de arte en la que la fuerza y el potencial es todo uno para conseguir un accesorio único.
La arquitecta Zaha Hadid diseñó en 2012 lo que llamó “Liquid Glacial”, una mesa que semeja un arroyo, un glaciar recién descongelado, en el que el agua fluye y nos refresca.
Con una geometría sencilla, pero con una visualidad dinámica que, finalmente, está congelada en el espacio, pero cuyo cristal parece concebir olas y pequeños desagües que descienden y van a parar a sus apoyo: las patas. Una imagen de tranquilidad y movilidad, un contrasentido difícilmente comparable.
Desde el estudio del diseñador explican que, en esta mesa tan alternativa “de repente el derrame del agua se hace una necesidad en vez de un problema, donde el mantel sobra y las manchas no se hacen presentes, y nada puede romperse”. Esto sí, advierten que la hierba debe cortarse a mano.
El concepto es trasladar la experiencia más natural del campo al interior de un apartamento, con una alteración mínima y haciendo que el mobiliario se complemente a la perfección con la decoración, bien en el exterior como en el interior del hogar.
Estos muebles de diseño pueden servir de inspiración a quienes tienen la posibilidad y el talento para embarcarse en sus propias aventuras creativas. También está la opción de la compra online. En este caso, siempre es mejor contar con amplia información antes de comprar, es por eso que muchos locales de diseño incluyen en sus páginas la posibilidad de consultar el catálogo vigente, los precios y hasta ofrecen diferentes medios de pago virtuales.
Para los que viven lejos, para los que aman encontrar hallazgos inéditos, siempre habrá una tienda online con un diseño capaz de sorprenderlos.




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