Las puertas, sobre todo aquellas que ya tienen algunos años y mucha historia en su diseño, son una parte del mobiliario de la casa del que nos cuesta deshacernos. Pero con un poco de ingenio podemos aprovechar su estructura para crear piezas únicas que sean bellas y, sobre todo, útiles.
Uno de los destinos ideales para una mesa de estas características es convertirla en mesa. Este objeto de reciclaje es ideal para hogares con decoración ecléctica o vintage ya que añade estilo de forma instantánea y es muy fácil de colocar en cualquier tipo de superficie.

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Puerta-mesa, paso a paso

Una vez que se tiene la puerta elegida, hay que lijarla ligeramente para deshacerse de todas las astillas sueltas de pintura. Como la idea es que se vea antigua, no hace falta volver a pintar sino que en su lugar se aplica un sellador transparente. Solo en caso de que la puerta sea de antes de la década de 1970, conviene extraer toda la pintura, ya que en aquel entonces se elaboraban a base de plomo. Si se le va a dar un uso diario, conviene protegerla con vidrio.
Si se desea, se puede realizar un decoupage en la superficie con imágenes de estilo retro o vintage, siempre aplicando una capa protectora de goma laca transparente por encima, o un vidrio para conservar por más tiempo el diseño.
Una vez que la puerta está lijada es momento de añadir las patas de la mesa. Lo ideal es que sean de metal, con estilo rústico o vintage y procurar que no sean demasiado largas para que la mesa no quede muy alta.
Para colocar las patas hace falta contar con un taladro, destornillador, cinta métrica, un lápiz y algo de paciencia.
Para decorar la mesa se pueden emplear macetas de suculentas o cactus, o bien colocar pilas de libros, bandejas de café, etc.

Otras ideas para reutilizar puertas

Espejo: Muchas puertas antiguas se caracterizan por su diseño de relieves. Si tenemos una puerta con guardas sobresalidas y paneles más hundidos, podemos aprovechar ese espacio para colocar un espejo a medida. Si bien podemos darle el acabado que más nos guste -pátina, desgaste, barniz o pintura- es importante asegurarnos que la superficie donde vamos a colocar el espejo esté lijada y bien limpia para que se adhiera sin problemas.
Estantería: Muchas puertas tienen el tamaño ideal para ser una biblioteca o estantería. Lo que tenemos que hacer es atornillar los estantes que más nos gusten a los paneles o agregar una base y una tapa para transformarla en una biblioteca. Es importante que nos aseguremos de adherirla muy bien a la pared, ya que va a soportar una importante cantidad de peso. Además, podemos usar una lámpara de enganche fácil, tipo clip, para aprovechar la estantería y darle un uso completo.
Biombo: Si queremos aprovechar la función principal de una puerta, pero queremos que tenga un toque especial, podemos convertirlas en un biombo para dividir ambientes o darle un poco de intimidad a espacios chicos. Para este proyecto podemos combinar tres o cuatro puertas de diferentes estilos, aunque es importante que sean de la misma altura para que el peso no contrarreste y las unimos por las bisagras para darles movimiento y flexibilidad. Una linda idea es pintarlas todas de blanco o decorarlas con guardas.
Paneles colgantes: Mucha gente aprovecha los paneles de la puerta para añadir ganchos y colgar abrigos, carteras, bolsos y cinturones. Pero también podemos aprovechar su estructura e instalarla de manera horizontal en distintos ambientes de la casa. Podemos colocarla en el baño para colgar las toallas o en un recibidor para los abrigos.
Respaldo: A veces resulta muy difícil conseguir un respaldo para la cama bonito y económico. Podemos reemplazar lo que encontramos en el mercado por dos o tres puertas patinadas (dependiendo del tamaño de la cama) o por una sola colocada de manera horizontal. Podemos adherirla a la pared y aprovechar el sobrante para enganchar una lámpara móvil o poner un espejo delgado.

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