Navidad de 2013. Madrugada del 25 de diciembre, villa Floresta. Sobre una cama de una plaza, en una habitación de una humilde casita dormían Valeria del Milagro, una beba de un año y seis meses y su hermana Mía Carolina Villafán, de 4 años. En minutos, la pieza fue consumida por las llamas. La vida de Valeria se apagó. Mía afortunadamente se salvó.
Los vecinos de la barriada vieron el humo, llamaron al 911 y los Bomberos y la Policía arribaron en poquísimo tiempo a la calle Hermenegildo Diez y Eliseo Outes. El cuerpo de Valeria fue hallado calcinado debajo de dos colchones.
Tras unas horas, los resultados de las pericias revelaron lo peor: el incendio había sido generado a propósito.
"Una tía política, Rosa del Carmen Carrazán, de 36 años, había llegado a la casa en estado de ebriedad, se recostó a dormir en una cama de dos plazas, al lado de la cama donde estaban las niñas y luego, con un cigarrillo provocó intencionalmente el incendio, que comenzó en la cama donde estaba durmiendo Valeria. Después Rosa agarró a Mía y se fue, cerró la puerta de ingreso con candado y cadenas y dejó a Mía en la calle", relató Gabriela Romero, tía de las nenas.
"Rosa estaba casada con un tío. Ella antes había amenazado a mi hermana Gabriela, la madre de las nenas, que en ese momento había salido de la casa. Le había dicho: "Tené cuidado con tu nena que le puede pasar algo malo". Creo que la bronca de Rosa era porque ella tiene una hijita de la misma edad que Valeria. Vale era hermosa. Tenía lindos rulos y la nenita de Rosa nació con problemitas físicos", aseguró.
"A Mía le hicieron una cámara Gesell. Varios vecinos declararon. El informe de los Bomberos dice que alguien prendió fuego al colchón en el que dormía la bebé. Todo coincide en que Rosa causó el incendio. Estamos a la espera del juicio", sostuvo.
Tras el incendio, Carrazán se mudó al barrio Palermo II, en la zona oeste de la capital salteña. "Ella tiene que estar presa. Los testigos la vieron salir de la casa cinco minutos antes de que se vean las llamas. Después de la muerte de Valeria, Rosa tuvo actitudes que no nos cierran. Agarró sus cosas y se fue del barrio. Nunca más volvió, ni para darnos explicaciones, las condolencias, no vino al sepelio, nada. Tampoco se presentó a testificar. Ella quiere que creamos que nunca estuvo ahí, pero todo el barrio la vio ¿A qué le teme? El que nada debe nada teme. No entendemos por qué la Justicia no la detiene", dijo con indignación.
Gabriela manifestó que junto con otros familiares se presentaron en el Juzgado de Garantías 5 para preguntar por el caso, pero "no nos dan respuestas", expresó.
"No puede ser que ella haga de cuenta que nada pasó. La beba ya no está con nosotros. Nadie nos devolverá la vida de Vale. Ya se cumplieron dos años desde su muerte y las navidades son cada vez más duras para nosotros", manifestó.
"Es una asesina y tiene que estar tras las rejas porque representa un peligro para la sociedad. Así como hizo esto y está libre, puede volver a hacerlo. Queremos justicia por Valeria", finalizó.
Las pruebas
Rosa del Carmen Carrazán está imputada por el delito de incendio doloso seguido de muerte. Las pruebas en el expediente son contundentes. Una vecina declaró que la vio pasar por la vereda junto a Mía y que luego se percató del incendio, por lo que junto con su marido intentaron sofocar el fuego y sorprendentemente Mía apareció del otro lado de la casa, como si la hubiesen hecho dar la vuelta a la manzana. Además, el informe de Bomberos establece que, según las pruebas físicas, el hecho se clasifica como incendio intencional. "Carrazán con su accionar doloso, provocó intencionalmente el incendio en el domicilio creando un peligro incontrolable, lo que causó la muerte de Valeria Villafán", concluye.

La causa, a juicio
Hace ocho meses la causa, a cargo del fiscal penal 2, Pablo Paz, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas fue remitida a juicio.
Daniela Villafán, de 27 años, madre de la beba fallecida, también está imputada por abandono de persona. Esa noche la mujer no se encontraba en la casa. Sufría problemas de adicción. Pese a ello, también pide justicia.
"Mi bebé era hermosa, un angelito. La mujer que la quemó debe estar presa. Se fue a vivir a otro barrio y nunca más apareció. Quiero justicia", expresó.

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