Todos conocemos a una "Mili" en Salta, y no es casual. Es más, algunos llegan a decir que si fuera de la provincia alguien se presenta como Milagro, aseguran que es salteña. Los santos protectores de la provincia, el Señor y la Virgen del Milagro han sido depositarios de diversos pedidos. Muchos, en agradecimiento por las gracias concedidas, decidieron poner el nombre Milagro o del Milagro a los recién nacidos.
Según los datos proporcionado por la Dirección General del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas de Salta, de las oficinas de Salta Capital, un 20% de los niños asentados entre 2010 y 2015, durante septiembre, tienen estos nombres.
Entre los datos más curiosos se cuenta que en 2012 y en 2015 se registró la misma cantidad de niños, 41 en total, con el nombre Milagro. De este quinquenio, el mes que menos niñas registró con dicho nombre fue el 2013, con 13. Milagro no es de uso exclusivo de las mujeres. Félix Milagro Rojas, por ejemplo, más conocido como "Don Rojas", es un oficial carpintero de la zona nordeste de la ciudad. Su segundo nombre responde a una tradición familiar por la que los varones llevaban ese nombre. Don Rojas nació en la localidad de General Pizarro, Anta, y su abuelo es el que inició esta tradición.

Mili y las mil y una

A Milagro Ibarra, artista local, su mamá le contó que "nació un 6 de septiembre con el repiqueteo de las campanas del Milagro, a las 19. Era el inicio de la novena y para ella escuchar eso fue un buen augurio", contó Milagro a El Tribuno sobre la historia de su nombre. Su mamá, Nena Reynoso, le encomendó a la Virgen y al Señor del Milagro quedar embarazada. "Ella había perdido varios embarazos, el último fue una experiencia muy dura para ella. Así que le pedía a millones de santos y vírgenes para quedar embarazada. El ginecólogo que la atendía, que es mi padrino, un día le dijo: "¿Por qué no le pedís al Señor y la Virgen del Milagro ahora que estamos cerca de la fiesta?''. Y así fue. Nena le prometió, a los pies de las imágenes que atesora la Catedral, que si volvía a quedar embarazada y ese bebé nacía, le iba a poner Milagro en su nombre. Ella, además de representar el gran anhelo de su mamá, también fue la primera nieta mujer de su familia, y fue la hija única, por un tiempo, hasta que llegó su compañera entrañable, su hermana Erica.
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Milagro García del Frari, con un mes de vida con su padrino. 
Milagro García del Frari, con un mes de vida con su padrino.
"Además de llamarme Milagro, soy María del Valle. Mi mamá agregó María para dar gracias a la Virgen María y del Valle porque mi abuelo, que era de Catamarca, también le había encomendado el embarazo a ella. También estudié en el Colegio del Milagro, así que ese nombre me rodea desde que era niña".
Milagro recordó que a pesar de esta impronta celestial, de chica era muy inquieta. A mi papá, que le decían Chango Ibarra, las maestras le comentaban: "Qué inquieta es tu hija, te hace las mil y una".
Para la artista local, la historia de su nombre la arraiga a su provincia, la identifica con el que es su lugar y hablar de ello también es hablar de un hecho cultural.

Un ángel para celebrar la vida

A Milagros la llevaron por primera vez a la procesión del 15 de septiembre cuando apenas tenía un mes. Fue en brazos de su padrino Franco, vestida de ángel (ver foto) y junto a su mamá. Así cumplieron en presentarla ante las imágenes custodias de Salta, a las que Rossana le encomendó su mayor deseo: ser mamá.
Hoy Mili tiene diez años y es una niña saludable que ama el deporte. "Nació el 15 de agosto y su nombre no solo fue en agradecimiento a la Virgen del Milagro sino también porque su nacimiento fue un verdadero milagro para mí", contó Rossana. "Antes del inicio de la procesión, hace diez años, estábamos al costado de la iglesia. No me preguntes cómo pero se abrió una de las puertas del costado de la Catedral y una persona nos dijo que pasemos. Fue muy emocionante porque vimos que la imagen de la Virgen venía hacia nosotros y pude, junto a Milagros, dar gracias por tenerla entre mis brazos", recordó. Por esa razón y por otras, Rossana recibirá y dará asistencia a los peregrinos de San Antonio de los Cobres junto a sus hijas, familia y los que integran la fundación que preside, Juntos a la Par Diabetes 1 Salta.
"Es una manera de dar gracias y devolver todo lo que nos dan con su testimonio", aseguró.

Historia de devoción desde el fin del mundo

Ayer a la tarde marcaban ocho grados en Río Grande, Tierra del Fuego. La temperatura era más que agradable para esa zona del fin del mundo donde el viento, la nieve y la temperatura bajo cero acompañan los amaneceres y atardeceres.
En esa parte de Argentina, el matrimonio conformado por Natalia Burgos y Sergio Nolasco mantiene viva la fe que engendraron en Salta.
La pareja de salteños vive hace más de 26 años en la Patagonia, pero su devoción por el Señor y la Virgen del Milagro rompió el tiempo y las distancias. Su fe se mantiene siempre viva e intacta.
Natividad tiene 44 años. "Nos vinimos desde Salta a buscar suerte. Salimos cuando a mi marido le tocó hacer el servicio militar, en Río Gallegos, después nos quedamos aquí", relató la mujer en una conversación con El Tribuno.
Desde el martes pasado, un grupo de salteños y otras personas realizan la novena en honor a los patronos tutelares de Salta.
"Desde aquí sentimos que la Virgen está presente en todos lados. En Río Grande muchos no pueden viajar para la procesión, por eso hacemos nuestra novena", comentó Natividad.
El martes, los cultos católicos arrancaron con la entronización de las imágenes, que por cierto las llevaron en 2002.
La novena se realiza en el templo de La Sagrada Familia, en el barrio Inteum de Río Grande.
"Dios es todo. Nos juntamos a agradecer todo lo que nos da y así sentimos el milagro, que es lo más grande que tenemos. Percibimos inclusos las bendiciones. Para estos días, preparamos souvenirs en honor al Señor y la Virgen".
Desde que su marido se mudó hacía a la Patagonia por el servicio militar, los Nolasco echaron fuertes raíces.
Natividad es ama de casa y su marido es soldador. Sus tres hijas de 25, 21 y 18 años nacieron en Tierra del Fuego. Desde 2013 que no pisan suelo salteño, pero con el Milagro la distancia no es tal.

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