Tras la recaptura del peligroso prófugo de la cárcel federal de General Güemes, Adrián Garone, ocurrida el viernes 19, se conocieron detalles de cómo se produjo el arresto. El prófugo fue reconocido al ingresar a la oficina donde se realizan los pagos con tarjetas de una estación de servicios.

El hombre se había fugado el lunes 14 de marzo y desde entonces se lo buscaba por la provincia de Salta.

De acuerdo a lo informado por el encargado general de la estación de Torzalito, Carlos Menchón, la noche del viernes, uno de los playeros que trabajaba mantuvo una conversación de varios minutos con Adrián Garone. "Al principio él no sabía de quién se trataba. Mientras avanzaba la conversación, comenzó a sospechar y a tener temor por lo que el prófugo pudiera hacer. Por suerte no hizo nada y se retiró. Entonces el playero llamó a la Brigada de Investigaciones" recordó Menchón.

En las imágenes registradas por las cámaras de seguridad se aprecia cuando Garone ingresa a la oficina donde se realizan los pagos con tarjetas y se emiten los recibos. Este mantiene una charla amistosa con el empleado, ingresa un cliente y extrae billetes de su bolsillo y se pone a contarlos sobre el mostrador a la vista de Garone.

Fueron segundos traumáticos para el empleado debido a que pensó que esta situación podría provocar la reacción del prófugo en un intento de robo. "No se sabía si estaba armado o no. Por esa razón fueron momentos muy tensos. Nosotros, que estamos abiertos las 24 horas, siempre supimos que corríamos con estos riesgos. Podría haber ocurrido una desgracia porque se trataba de una persona ya jugada, tenía poco que perder".

Una vez recibida la alarma desde la estación de servicio, llegaron al lugar el comisario Diego Bustos y el sargento Andrés Baigorri, quienes detuvieron al convicto.

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