Durante siglos la masturbación ha sido un tabú y un tema álgido del que muy pocos se han atrevido a hablar en público con franqueza, sobre todo a partir de la censura que de ello hizo la Iglesia católica.
Catalogada de pecado y perseguida por las rigurosas morales conservadoras, se acusó a la masturbación de ser una práctica dañina, tanto moral como físicamente. En verdad se trata de una práctica natural, saludable, siempre y cuando se lleve a cabo de manera sensata.
La han satanizado tanto en nuestra cultura que muchas personas lidian con una sensación de culpa al terminar, cuando no hay realmente razones para ello. En esos casos, la culpa puede volver peor al remedio que la enfermedad. Es el propio cuerpo y no se lastima a nadie mimándolo un poco en privado. Lo normal es que sea un acto íntimo, que no levante demasiado revuelo.
El portal Cinco Noticias ha elaborado una lista de beneficios y virtudes de la masturbación, que contradicen las numerosas acusaciones y temores infundados en su contra.

Algunas virtudes

  1. Masturbarse es una vía (la primera, idealmente) para descubrir el propio cuerpo. Si se sabe lo que a uno o una le gusta, dónde y cómo tocar, será más sencillo explicarlo luego a la pareja y posiblemente llevar una vida sexual más saludable. Incluso se puede enseñar a hacerlo a la otra persona y aprender también de las preferencias de ella. En esta vida todo es dar y recibir, y las labores amatorias no son la excepción.

  2. Es una forma rápida y efectiva de aliviar las tensiones. Si bien hay otras que se pueden practicar en público, como jugar al tenis o leer, masturbarse es otra opción. La sensación de bienestar del orgasmo repercute en la musculatura, la liberación de hormonas y disminuye los niveles de estrés. De hecho, muchos médicos y médicas ginecólogas lo recomiendan como alivio de los dolores menstruales.

  3. El sueño también se beneficia de la masturbación, ya que el aumento de la prolactina y otras hormonas después del orgasmo, produce un adormecimiento que puede aprovecharse para vencer al insomnio. Si no, en todo caso, es una forma más entretenida de distraerlo.

  4. Aunque parezca una tontería, la masturbación es 100% segura en términos de embarazo y enfermedades venéreas.

Algunas falsedades

  1. Se ha dicho que masturbarse causa daños físicos, ceguera, que hace crecer pelos en las manos, causa acné o incluso que conduce a la infertilidad, a la impotencia o que altera el tamaño de los órganos sexuales. Nada de eso es cierto. Dentro de los límites de lo sensato, no hay ningún riesgo que temer a la hora de masturbarse.

  2. Algo semejante ocurre con los trastornos psicológicos, que bien pueden influir en la manera en que un individuo practica la masturbación, pero no pueden ser causados por esta.

  3. Otros mitos aseguran que sólo los hombres se masturban, lo cual es absolutamente falso, tanto como que las mujeres tendrían que sentirse menos femeninas por hacerlo. Tampoco es cierto que lo hagan sólo los solteros o que se deba a la falta de interés en el sexo. La masturbación atañe sólo a la relación de la persona con su cuerpo, así que no tiene que ver con sus hábitos o entornos sociales, ni su edad, nivel de madurez, nivel educativo, ni mucho menos su clase. Es una práctica absolutamente democrática.
En conclusión: no tiene nada de malo masturbarse. Mientras más sepamos sobre el sexo y sobre nuestros cuerpos, menos tabúes habrá en el mundo y seremos más libres y más felices de ser quienes somos. Solo una mente informada toma las decisiones más seguras.

Curiosidades científicas sobre la masturbación

La revista Muy Interesante ha publicado una serie de datos curiosos acerca de la masturbación. El término proviene del latín “manus turbare”, cuyo significado se aproximaría a turbarse o violentarse con la mano. Esto evidencia que la masturbación femenina ha sido siempre subsidiaria de la masculina ya que carece de un término específico que lo designe. En el caso de las mujeres es más apropiado el verbo ‘digiturbarse’.
  1. Según las estadísticas, un 95 por ciento de los hombres practican la autoestimulación frente a un 89 por ciento de mujeres. Casi la mitad de ellos y ellas lo hace todos los días. El 53 por ciento de las mujeres usa vibrador para masturbarse y el 17 por ciento de los hombres también.

  2. Contra todo pronóstico, se masturban con más frecuencia aquellos que mantienen relaciones sexuales con asiduidad que quienes llevan un tiempo sin hacerlo. En los hombres, ello se debe al aumento de la testosterona durante el período de actividad sexual, que conduce a una mayor apetencia en general.

  3. Al contrario de lo que se suele pensar, el orgasmo obtenido en solitario es, salvo en contadas excepciones, más intenso que el procurado en una relación sexual en pareja. En el caso de las mujeres, además, este se alcanza en una media de 4 minutos, frente a los 15 o 20 minutos que demora en compañía.

  4. La liberación hormonal que sucede a la eyaculación, unida a la liberación de tensión, mejora el estado de ánimo y favorece la relajación, además de prevenir distintas patologías como la diabetes tipo 2. La liberación de cortisol refuerza el sistema inmunológico y la liberación de endorfinas en el torrente sanguíneo reduce la depresión.

  5. El autoerotismo ayuda a superar barreras psicológicas que conducen a disfunciones sexuales como la anorgasmia y la pérdida de deseo sexual, al proporcionar un mejor conocimiento de la propia anatomía y contribuir a la inhibición de la ansiedad.

  6. Reduce las infecciones o enfermedades del tracto urinario. En las mujeres, ayuda a que se abra el cuello uterino y libere mucosidad y fluidos cervicales, que suelen albergar bacterias. En los hombres, ayuda a fortalecer la musculatura, previniendo así la incontinencia y la disfunción eréctil, lo cual se obtiene también a través de las erecciones matutinas.

  7. Ayuda a mitigar el dolor menstrual: las molestias suelen verse reducidas cuando la mujer se masturba antes y después del período de sangrado. También presenta ventajas de cara al primer parto, ya que al fortalecer la pelvis, procura contracciones más eficaces.

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