Una bella modelo podría ataviarse como bombera. Luciría un traje de brigadista con la chaqueta abierta en una revelación sensual y luego esta imagen pendería de una pared descuidada. Eso en los confines de lo usual. Pero la historia de Abigail Jorge (18) se distancia del mito de la mujer en la publicidad y aunque la subversión es un resultado muchas veces inesperado, ella ha trastornado un orden establecido con su doble actividad: modelo profesional y bombera voluntaria. Contempladas por separado ambas realidades, uno se pregunta cómo mantiene el equilibrio entre la trivialidad y el heroísmo.

Mientras, Abigail, con sus ojos líquidos y su voz suave, sonríe y dice Lo mío es a ambas profesiones. Así como la modernidad artística subvirtió las formas de lo bello sin renunciar a la belleza, Abigail está discurriendo en un territorio liberada de prejuicios.
Dicen que el de levantarse durante la madrugada para ir en auxilio de desconocidos es una especie de huella genética que se comparte. Así los miembros de cada cuartel de bomberos son hermanos de sangre.
Abigail hace tres meses que siente esa empatía con los 37 miembros de Bomberos Voluntarios La Brigada Solidaria. Todos los sábados por las tardes la joven recibe su entrenamiento en primeros auxilios y prevención de incendios, pero también para actuar en procedimientos como salvamento de personas, rescate en montañas y en accidentes de tránsito, trabajos en altura e incidentes con materiales peligrosos. Por el momento no participó de ninguna emergencia, pero ya en una recorrida por instituciones de nivel primario y secundario de la provincia pudo sentir la carga emocional intensa de los rescatistas que se hacen cargo de la suerte de los civiles.
"En el cuartel nos cuidamos y protegemos entre todos. Somos una familia y me siento como en mi casa".
"Durante las simulaciones de sismos en las escuelas me tocó rescatar a víctimas y es una adrenalina enorme. Mis compañeros fueron haciendo lo posible en este tiempo para que fuera aprendiendo cómo es salvar a una persona y justamente fue el rol que me tocó: entrar con mis cinco compañeros y rescatar a las víctimas que estaban en este simulacro", relata en diálogo con El Tribuno.
Hay una regla irrebatible y marcada con letras indelebles en el corazón de los bomberos: "Jamás se abandona a un compañero". La armonía y la buena correspondencia entre compañeros es un sentir nuevo para Abigail, acostumbrada a ese universo de glamour y vanidad de la moda, un circuito en el que no todos son amigos.
"Nuestro jefe, Víctor Villanueva, nos dice: "Si entran cinco, salen cinco. Nunca se deja a un compañero'' y está muy bueno eso. Son admirables el compañerismo y la convivencia en este grupo, que tiene un corazón enorme. Todos, hombres y mujeres, nos cuidamos y apoyamos entre todos. Yo hace tres semanas que estoy con ellos y realmente me siento como en mi casa", cuenta Abigail y en su relato repetirá varias veces la palabra admiración.
Estas 37 personas sobresalientes y extraordinarias no trabajan en las mejores condiciones, pero esto no les mengua la vocación. "Aquí contamos con lo básico. No tenemos un terreno para el cuartel, pero los equipos y herramientas son homologados, y eso es lo que nos brinda la protección y la seguridad en cada siniestro. Además, creo que las condiciones tampoco son importantes para definir si me quedo o me voy, porque cuando uno quiere ayudar no importa en qué condiciones esté, siempre va a haber algo para mejorar", señala.
"Hay algunas oposiciones en el mundo del modelaje, pero también el ambiente es lindo y tiene sus valores".
El formar parte de un equipo que correrá altos riesgos ante una sociedad que se coloca en un sitial indiferente no la desanima, más aún cuando su núcleo familiar, compuesto por su papá Oscar Jorge (40), su mamá María Celeste (40) y sus hermanos Oscar (20), Florencia (15) y Benjamín (13), la respalda. "Vengo de una familia muy cristiana y crecí con los valores tan lindos de amor al prójimo y ayuda al necesitado", comenta. Añade que aunque es consciente de las posibilidades de resultar con quemaduras, principio de asfixia o heridas porque una estructura se le vino encima, no siente recelo de su decisión. "Admiro a las mujeres bomberas porque demostramos a la sociedad que la mujer puede hacerlo. Tengo compañeras que están hace diez años en el cuartel y algunas incluso son madres. Los bomberos siempre estamos disponibles para la sociedad y asumimos riesgos, pero en el cuartel recibimos capacitaciones para no entrar en pánico, sino manejar con calma las situaciones. Y pensar muy bien para poner todos los conocimientos en acción", expresa.
El universo de resplandores de la moda se abrió para Abigail cuando ella tenía 13 años. Sus dones físicos naturales, un cuerpo esbelto y estilizado, una altura superior a la media y un rostro de facciones delicadas, le señalaban una senda de la que afirma que, bien llevada, se puede obtener pródigos beneficios. "Esto tiene cosas muy lindas como las sesiones de fotos y los desfiles. Pero también un lado contrario", confiesa. Y esa cara B que oscurece los flashes y el glamour tiene un nombre con un artículo determinado: "el ambiente". "Los riesgos aquí son que te afecte la envidia ajena o creérsela. A mí me pasó cuando era más chica que tuve que dejar por un tiempo porque mis amigas me decían que yo me estaba volviendo egocéntrica. Tuve que aprender a manejar todo eso, a trabajar la humildad, a que me importe más la belleza de adentro", comenta. La mirada complaciente del otro, los elogios derramándose como veneno que se absorbe por los poros desplazan, temporalmente, esos valores de los que Abigail habla en el inicio de esta nota.
"Cuando uno se siente bien donde está, da lo mejor. Uno va feliz por la vida porque hace lo que ama".
"Te dejás llevar por cómo te ven, porque te sacan fotos que se publican. Es tanta la emoción cuando empezás que te creés que sos la dueña del mundo", continúa. La pulsación que centró a Abigail le llegó con la conciencia de que el modelaje es un trabajo rentable y con valores encubiertos. "Me ayudó para la autoestima y aprendí a usarlo para bien", aclara. Ahora mientras estudia la tecnicatura en Investigación de Escena del Crimen a distancia en la Universidad Siglo XXI, también se prepara para participar de Miss Mundo el 5 de junio. A este certamen llegará, como una gema exótica, sustanciada de múltiples intereses y experiencias vividas sobre la pasarela y en el cuartel.

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gio vergara
gio vergara · Hace 6 meses

Capaz de incendiar mi casa así viene un ratito

Papacho Salteño
Papacho Salteño · Hace 6 meses

Hermosa, inteligente y de gran corazón. Seguro que es mujer..? Como sea. Felicitaciones. !


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