Los precios están subiendo, la carne (10%), la nafta (5%), el pan (15%) y los precios en los supermercados en general (10% al 15%). Son aumentos que sufrimos todos los argentinos y que se dan en un momento en el cual no se vislumbran renegociaciones salariales para amortiguar el impacto de dichas subas. Peor es aún el panorama para aquellos argentinos desempleados. Ahora bien, ¿quiénes son los responsables de estos aumentos? La situación económica hace imposible que sean los consumidores por un aumento de la demanda. Ello se manifiesta en que no se reactivan las ventas.
Entonces hay que mirar hacia dos otras direcciones. La primera, responsabilidad de un gobierno nacional que se va y que ha fogoneado la inflación y no la ha reconocido en años en la dimensión real que tiene. El látigo de los controles de precios y la canasta de precios cuidados hacían poco, pero algo, para evitar la suba. No fueron herramientas eficaces y ahora que se van ni siquiera amortiguan lo poco que antes hacían. Por ello es el interés del nuevo gobierno de mantener el programa de Precios Cuidados, más que por su efectividad, para conocer a los formadores de precios y poder negociar con ellos en esta etapa de transición. Etapa en la cual se oficializará la verdadera inflación, se liberarán muchas restricciones y se tratará de equilibrar los desajustes en los precios relativos.
Pero no es el gobierno que se va, más allá del mal manejo de la política económica que hizo, el único responsable de estas subas.
También aparecen en escena algunos empresarios, acostumbrados a especular en ciertas situaciones, que ven que se abre una etapa de transición en la cual se pueden producir ciertas turbulencias y aprovechan para subir precios y obtener mayores ganancias. Aprovechando la incertidumbre de estos días, suben precios y se reacomodan para la etapa que viene. No saben con qué se van a encontrar en los próximos meses, pero por las dudas aprovechan el "ruido económico" existente en este momento y suben precios por las dudas. Las autoridades que están ahora no los van a controlar porque ya se van, y los que vienen todavía no tienen la autoridad para controlarlos, situación por la cual aprovechan.
La mejor forma de combatir estas actitudes especulativas es no comprar los productos con subas de precios. Y en aquellos casos que sean indispensables, buscar precios y disminuir su consumo. Al menos hasta que pase esta situación de incertidumbre y se empiecen a tomar medidas económicas tendientes a normalizar la situación. Los próximos meses van a ser turbulentos debido al reconocimiento de los problemas económicos, y a la transición en la gestión de gobierno que se viene. Es un buen momento para cuidar el dinero.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora