El pueblo dijo basta y salió a las calles. Cientos de personas marcharon el domingo de Pascuas pidiendo justicia en la localidad de Morillo, como le dicen al municipio de Rivadavia Banda Norte en la antigua estación Juan Solá, del chaco salteño. La localidad fue sacudida la semana pasada por la aparición sin vida de Claudia Marisol Campos, una chica de 16 años que buscaban hace cinco días. Desde finales de 2013, tres mujeres adolescentes desaparecieron de sus hogares y dos de ellas fueron encontradas muertas.
Eran conmovedoras las imágenes de la marcha que llegaron a la redacción de este diario. Familias enteras acompañaron en silencio. Muchos llevaron velas, otros carteles y pancartas. El próximo domingo se espera una nueva y masiva manifestación para pedir, otra vez, justicia por Claudia Marisol Campos, Antonia Sosa, Lisandra Albornoz y Pablo Moreno.
Masiva marcha en Morillo
Claudia Marisol Campos, de 16 años desapareció el mediodía del viernes 18 de marzo y fue encontrada muerta el miércoles pasado, cinco días después. Un vecino localizó el cuerpo en un arroyo. Estaba semidesnuda. "Es el mismo camino que va al puesto criollo de su familia, que se llama Cañada Las Mujeres. Da bronca que siempre a las víctimas las encuentren los vecinos y nunca la Policía. Es una vergenza, porque todos sabemos que a Claudia la encontramos porque se movilizó todo el pueblo. Al cuarto día de búsqueda los de la Brigada de Investigaciones decían que era inútil seguir buscando. Decían que habían revisado todo", exclamó Reinaldo el "Oso" Ferreyra, dirigente aborigen de la localidad.
Ricardo Campos es tío de Claudia Marisol. "Queremos justicia y que se encuentre al culpable. Todavía no tenemos respuestas. El cuerpito estaba a 80 metros del camino que ella estaba usando. Pasó la brigada con perros y no encontró nada, tuvo que encontrarla un vecino. No dejaron pasar ningún familiar a ver el cuerpo. El domingo que viene vamos a marchar otra vez. Tratemos de juntarnos todos de nuevo. No podemos seguir así", dijo consultado por El Tribuno.

Los otros casos

Antonia Sosa era oriunda de la comunidad wichi de La Bolsa, en Pluma de Pato. Se perdió el 6 de octubre de 2013 y apareció muerta 15 días después. Estaba semidesnuda. Otra vez la encontraron los vecinos. Nunca se supo qué fue lo que pasó. Lisandra Albornoz tenía solo 12 años cuando desapareció, días antes de la Navidad de 2014. La pequeña aborigen era exalumna de la escuela Tambor de Tacuarí, en La Cortada, comunidad de Morillo. Nunca se supo de ella y vecinos denuncian que la Policía ya no la busca.
Pablo Moreno quedó detenido tras la violenta manifestación del 29 de septiembre de 2015, en el paraje El Chirete, donde criollos y originarios reclamaban trabajo y habían cortado el acceso a la empresa Vertua, que construye el Gasoducto del NEA. Este 18 de marzo, estando detenido, Moreno falleció en el hospital de Tartagal. "Queremos que busquen a los asesinos hasta debajo de las piedras. Así había dicho el ministro de Seguridad que iba actuar tras la manifestación por el gasoducto que nos metieron a las comunidades aborígenes sin pedir permiso. Que también busquen bajo las piedras a los asesinos y no solo a los manifestantes", reclamó el "Oso" Ferreyra.
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Masiva marcha por justicia en Morillo. Gentileza
Masiva marcha por justicia en Morillo. Gentileza
La marcha salió de la plaza central y algunos vecinos calculan que había más de 1.000 personas. "El comisario dice que están investigando, pero no puede explicar lo que pasó y Gendarmería está pintada. En Morillo hay destacamento de Gendarmería y jamás hacen controles. Esta ruta es la mama del narcotráfico. Reclamamos que patrullen la ruta y los caminos que vienen de Santa Victoria Este, La Unión y Rivadavia Banda Sur. Gendarmería nos dice que no tienen vehículos ni combustible", aseguró el dirigente Ferreyra, que definió la marcha como histórica. "Desde que está la ruta (nacional 81) Morillo no es lo que era. La ruta trajo cosas buenas, pero otras cosas también muy malas, porque escuchamos hablar de cosas que no existían, como trata de personas y narcotráfico", agregó.
"La marcha fue multitudinaria. Había dos cuadras llenas de gente. Todavía no sabemos que pasó con Lisandra Albornoz y quién mató a Antonia Sosa. La sociedad merece que le den explicaciones, porque hablamos prácticamente de niñas. Las marchas van a continuar todos los domingos. Hay que darle herramientas a las fuerzas de seguridad de la zona. No puede ser que sean los vecinos los que siempre encuentran las víctimas", opinó por su parte el diputado provincial de Morillo Jesús Ramón "el Rana" Villa.

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