La palabra moxibustión hace referencia al término cauterizar, es decir, "quemar sobre una superficie con un material calentado previamente". El calor se produce utilizando las propiedades terapéuticas de la raíz de la planta artemisa, que se prensa en forma de cigarrillo o se muele hasta convertirla en polvo para quemarla, y que se denomina moxa.
"La moxa es una hierba que se usa principalmente para calentar. Se la conoce como artemisa bulgaris", destacó Alejandro Moisés López a El Tribuno.
Alejandro López se especializa en la aplicación de técnicas asiáticas de curación, como por ejemplo la colocación de ventosas. En el caso de la moxibustión, López destacó que la artemisa también puede colocarse en forma directa sobre la piel, pero su esencias es tan fuerte que puede provocar ampollas.
"La moxa directa causa ampollas, lo cual es una práctica que no se hace en occidente", destacó el especialista. En tanto que la moxa indirecta solo produce un calentamiento en la zona a tratar. "La técnica más común es usar cigarros de artemisa, pero también se usan conos que se pueden quemar sobre un medio aislante como una rodaja de jengibre", afirmó.
Las patologías que tratan son normalmente derivadas del frío, problemas respiratorios, dolores articulares e inclusos diarreas.
"También se puede tratar algunas patologías como hemorroides, en cuyo caso la aplicación es distal al lugar del problema", explicó López.
Acupuntura
La combinación de la moxa con agujas de acupuntura es mucho más efectivo. De esta forma, el calor ingresa al punto a través de una conducción de calor, que es la aguja de metal.
Hay que destacar que esta práctica no es recomendable para embarazadas y tampoco para personas con problemas en la piel.
La moxa es nativa de áreas templadas de Europa, Asia, norte de África. Sin embargo, su uso como planta medicinal se divulgó mucho más en China y Japón.
Los guerreros orientales solían hacer aplicaciones directas en los lugares de dolor. Los beneficios son una rápida disminución del dolor o la patología, según fuera el caso.
"Una diarrea, por ejemplo, se corta con una aplicación de 10 o 15 minutos", afirmó López.
Moisés López TERAPEUTA "Moxibustión no proviene de la lengua china sino de la palabra japonesa "mogusa", que significa artemisa".
Otro de los efectos positivos de esta aplicación es, por supuesto, el costo, ya que es muy económica con relación a un tratamiento similar de la medicina occidental.
En cuanto al tratamiento en niños, López destacó que no es recomendable en bebés, debido a que su piel es muy finita.
Pero si en menores para, por ejemplo, problemas respiratorios. "Se colocan en puntos en la espalda que actúan directamente sobre el pulmón", destacó el terapeuta.
La moxibustión puede ser directa o con conos. Se realiza utilizando la planta artemisa prensada en forma de pequeños conos que se colocan en puntos específicos de acupuntura. Después se quema la parte superior y se deja que actúe para que transmita el calor a través de las brasas al cuerpo. La moxibustión indirecta se puede realizar con reionki (tubos) o con cigarros.
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La moxibustión con agujas templadas es una de las técnicas de esta terapia más populares en Japón y consiste en la introducción de agujas de acupuntura en la piel que llevan insertadas en el extremo opuesto una bolita de artemisa. El calor de la artemisa pasa al cuerpo a través de la aguja. Al contrario de lo que se piensa, la sensación térmica que se transmite al cuerpo a través de la aguja no es grande.
Taller
Un taller sobre moxibustión se realizará en Nagano Dojo, Adolfo Güemes 95, este sábado, de 9 a 13 hs.
Está orientado para cualquier persona que desee incursionar en herramientas que usa la medicina china para tratar patologías.
También es útil para terapeutas y deportistas.
El costo es de $350 e incluye moxas y material de estudio.

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