Hace cuatro años, Fátima tuvo la suerte de cruzarse con los chicos de la Fundación HOPe cuando salían de la sede en España 1096. Por aquella época sus hijos tenían uno y tres años. Y desde ese día su vida y sus actividades cambiaron para siempre. En el mismo momento entró a la sede y preguntó cómo podía colaborar con los niños que luchan contra el cáncer.
En HOPe, organización que ayuda a los pequeños pacientes oncológicos y a sus familias, no dudaron en aceptarla, porque hasta el día de hoy una mano siempre es bienvenida.
Hoy Fátima Pedroza tiene 37 años y, junto a sus dos hijos y su esposo, colabora con HOPe todos los días.
"En HOPe las actividades se dividen por área. Y la verdad que mi área es la más linda. Soy la encargada de los festejos junto con los voluntarios que se presentan para ayudar", le contó Fátima a El Tribuno, sentada en las sillas pequeñas de la sala de juego del albergue que la Fundación tiene en la misma manzana del Hospital Materno Infantil.
Totalmente feliz con la decisión que tomó hace cuatro años atrás, hoy sus actividades son ver a sus hijos, atender la casa, atender a sus clientas de la peluquería y ayudar a los chicos de HOPe.
Fátima todavía recuerda con emoción la primera vez que fue voluntaria de la Fundación. "Fue para celebrar un cumpleañitos, y en esa ocasión me tocó atender las mesas y servir la comida", contó.
Desde aquel momento hasta ahora sus roles en los distintos eventos fueron cambiando y fue creciendo el acompañamiento de su familia. "Mis chicos vienen conmigo y juegan acá, mi marido arma campeonatos en la Play, lleva a los chicos al cine y es el encargado de la música en cada fiestita", detalló esta voluntaria de corazón.
"Tengo hijos y, todo lo que a ellos les gusta hacer, trato de hacerlo con los chicos de HOPe. Esto es impagable".
La casita de la Fundación HOPe todavía no cumple un año pero por sus pasillos y dormitorios han pasado miles de historias, de las buenas y también de las que dejaron una herida en el corazón. El albergue para los niños con cáncer tiene dormitorios, cocina, salita de juego y un salón de estudio donde las maestras hospitalarias dan clases a los chicos. Los pequeños también cuentan con apoyo psicológico, psicopedagoga y pueden disfrutar de los talleres de música y arte. "Lo mejor es que ni siquiera cruzan la calle para llegar hasta el hospital. Cuando estábamos en Parque Belgrano había que cocinar para los chicos, ahora retiran la comida en el hospital y vienen a comer acá. Además, también hay un grupo de nutricionistas que enseñan a los papás cómo debe seguir la alimentación cuando se van", detalló Fátima.
Como encargada de los festejos, Fátima debe conseguir para cada cumpleaños una torta y un regalito y cada dos meses organiza un gran festejo de cumpleañitos.
Dentro de las actividades recreativas de los chicos están las salidas al cine y al teatro cuando se presentan obras para público infantil.
Fátima destacó que gracias a la colaboración del dueño del cine Ópera y de los empleados del cine del shopping, los chicos entran gratis. Para trasladarlos se utiliza el auto de la Fundación -que fue el que ganaron en Argentinos Solidarios- y el de Fátima. Claro que los chicos siempre van con sus papás.
"Hay muchos chicos que vienen del interior y que junto a sus papás conocieron por primera vez un teatro o vieron una película en 3D cuando estuvieron acá para el tratamiento contra el cáncer. Para mí eso es relindo, porque tengo hijos, y todo lo que a ellos les gusta hacer trato de hacerlo con los chicos de HOPe también. Vivir todo esto es impagable", destacó llena de emoción.
Más necesidades
Fátima le contó a El Tribuno que muchos de los chicos que llegan a Salta para el tratamiento contra el cáncer llegan con lo puesto. "Hay que salir a buscar ropa y zapatillas. Gracias a Dios, tenemos muchas amigas que siempre colaboran. El voluntariado acá es un trabajo continuo. Hoy tenemos un chico que mañana se va a su casa y llega otro con otras necesidades", detalló.
"Es un trabajo continuo. Tenemos un chico que mañana se va a su casa y llega otro con otras necesidades".
Sin embargo, una de las valoraciones más importantes de esta charla fue destacar que el tiempo para los chicos con cáncer es otro. "Para estos chicos se necesita todo para ayer no para hoy", afirmó.
Las historias de los chicos de HOPe son numerosas, al igual que sus necesidades. Muchos de estos pequeños llegan con sus mamás, mientras que los hermanitos quedan con el padre en casa. Separados, solos y frente a esta dura enfermedad, darles una sonrisa no es fácil. Sin embargo, Fátima busca la manera y no deja puerta sin tocar. El 6 de enero, Fátima fue la encargada de organizar el festejo de los Reyes Magos. Todos los chicos tuvieron su regalo, pero además los hermanitos de los pequeños que están en tratamiento también tuvieron su presente.
"Para poder hacer la Fiesta de Reyes recorrimos las radios, canales y comercios. Mandé notas e invertí mi tiempo. Muchos creen que solo con dinero se puede ayudar, pero también es el tiempo", contó Fátima.
El Día de Reyes los voluntarios invirtieron su tiempo en armar las mesas, separar los regalos, y Miriam Villagra, amiga de Fátima, se encargó de hacer una torta gigante para los chicos.
En la casita de HOPe también se viven momento tristes.
"El año pasado tuvimos dos pérdidas terribles. Pero gracias a Dios son los menos", recalcó la encargada de los festejos.
Una vez que los chicos vuelven a sus casa, HOPe los sigue acompañando. Es que muchos de estos pequeños vienen de familias humildes, y comparten el dormitorio con varios hermanos, no tienen heladera o no tienen los medios para seguir la dieta que les elabora la nutricionista. Esa es otra parte del trabajo de los voluntarios. "Se le arman bolsones con los alimentos necesarios para sus dietas y se los entrega cuando se van y vemos de hacerles llegar los alimentos que necesitan", concluyó Fátima, recordando que las puertas de la Fundación están siempre abiertas para recibir una ayuda.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Joan Nebresk
Joan Nebresk · Hace 10 meses

Gracias Fatima y al igual que Causarano de la Coop Municipal estoy seguro que trabajas por 0 $$$ y por eso lo hacés mejor y con dedicación exclusiva.


Se está leyendo ahora