Solo pasaron 70 días del inicio de un nuevo período de gobierno, pero cada día emerge todo tipo de situaciones de crisis en buena parte de las municipalidades de la provincia.
Ahora le tocó el turno a San Lorenzo, cuyo nuevo intendente, Ernesto Fernando "Kila" Gonza, está enfrentado a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) porque dejó cesantes a 32 empleados incorporados el año pasado, la gran mayoría en noviembre.
La situación alcanzó un punto de extrema tensión porque ninguna de las partes hace concesiones, lo que provocó que el Ministerio de Trabajo interviniera y hasta intimara a ambos "a respetar los espacios de diálogo abiertos a partir de la conciliación obligatoria y tanto el gremio como la Municipalidad deben mantener el statu quo hasta antes del conflicto suscitado en la comuna".
Eso significa que Gonza debe reincorporar a los empleados y el gremio no puede realizar medidas de fuerza para evitar sanciones económicas.
Los argumentos de Gonza
Ninguno de los cesanteados llegó a cumplir un año en la Municipalidad, porque la gran mayoría fue puesta en la planta en noviembre por el exintendente Federico Parra. "Ningún intendente puede dedicarse solamente a pagar sueldos de empleados municipales. Estamos para brindar los mejores servicios a la comunidad, generar obras y avanzar", le dice Gonza a El Tribuno.
Y no dejó pasar que en diciembre, el entonces ministro de Hacienda, Carlos Parodi, dijo que "los municipios que perdieron las elecciones no podían incorporar gente, aspecto sobre el que Parra hizo caso omiso".
El sanlorenceño fue por más y aseguró que no hubo inversión en la gestión anterior: "El parque automotor está totalmente deteriorada, cada día se rompen máquinas y vehículos por falta de mantenimiento. Desmalezado, limpieza y mejora de veredas, obras de contención por las importantes lluvias de este año, son solo algunas de las exigencias. Y algo importantísimo es la recolección de residuos, porque San Lorenzo creció exponencialmente".
La planta municipal
La turística villa veraniega tiene poco más de 200 empleados. "Además del estado de colapso en el que quedó la comuna, ya viene la discusión de paritarias y no queremos una nueva historia de paros y reclamos. No permitiremos que se repita la irresponsabilidad de Coronel Moldes. Por supuesto que no me gusta cesantear, pero tengo que hacerlo. Los 32 empleados cesanteados provienen de estamentos políticos y otros se desempeñaban antes en forma independiente. Considero que, como en toda comuna, lo que se necesita es gente que venga a trabajar, que tenga compromiso con el trabajo y la gente".
Sectores bien diferenciados
Con la formación de muchos barrios en la zona sur de la comuna, el intendente calculó que la población llega a unas 45 mil personas.
Atocha I, II y III, La Lonja, Nueva Esperanza y La Ciénaga son algunos de los nuevos sectores sobre los que Tierra y Hábitat, entre otros loteos privados, muestran un crecimiento que va uniendo ese municipio con la capital. "La recaudación en el casco antiguo sanlorenceño es óptima, los vecinos confían en nosotros y contribuyen. Pero no es la misma situación en el área sur, donde las necesidades son muy diferentes. Y se nos agrega que ya no podemos cubrir el 100% del área, porque para ello es necesario comprar dos camiones compactadores para brindar un servicio sanitario correcto", estimó.

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· Hace 9 meses

este morocho no va a hacer una mierda por san lorenzo, ya tuvo sus oportunidades, son todos ñoquis