Los municipios del interior no son ajenos a la complicada situación económica que atraviesa el país y la provincia, muy por el contrario, como suele decirse vulgarmente, son el tramo más delgado por donde "suele cortarse el hilo". Y eso se hace notar en la reducción de la coparticipación, la paralización de obras y partidas que dejaron de llegar o que arriban con notables mermas, caso fondo soja, regalías mineras e hidrocarburíferas.
La coyuntura no da tregua y los intendentes trabajan en la búsqueda desesperada de achicar gastos sin que se resienta la prestación de servicios, una tarea en extremo complicada. Solo les resta mejorar los niveles recaudación para continuar funcionando.
Los constantes aumentos en el precio de los combustibles constituye uno de los ítems sobre los que tienen la vista puesta quienes manejan las finanzas de los municipios salteños. La reducción de horas extras, de costosos festivales con figuras de renombre y hasta una merma en la dieta de los funcionarios, son algunas de las medidas que ya se aplican.
En diálogo con El Tribuno, el intendente Juan Angel Pérez, de La Merced, contó que el 92% de la coparticipación se destina al pago de sueldos. "Para que los números cierren recortamos el pago de horas extras en los casos que se puede. También redujimos la compra de combustibles, planteando un rediseño en el sistema de recolección de residuos. No queremos que se resienta la calidad del servicio, por eso trabajamos en alternativas viables", explicó el jefe municipal.
En Aguaray los recortes van más a fondo, ya que la comuna carga un déficit de unos $5 millones. Como primera medida, el intendente Alfredo Darouiche rescindió un contrato que mantenía hace más de una década con una consultora, que recibía un porcentaje de los tributos abonados al municipio.
Darouiche aseguró que también tomó la decisión de reducir el sueldo del intendente y la dieta de los concejales en un 40%. "Como no alcanza el dinero, le vamos a dar prioridad al pago de sueldos del personal y los servicios básicos", dijo.

Se triplicó el gasto en combustible

En muchas de las localidades norteñas, a la crisis económica se sumó la problemática del dengue. A raíz de esto aumentaron el gasto en combustibles y el alquiler de camiones para tareas de descacharrado, entre otros. En General Mosconi se triplicaron las erogaciones por este ítem. El intendente Isidro Ruarte contó a El Tribuno que cuando asumió, en diciembre último, gastaban unos $10.000 en combustible. Hoy la cifra se acerca a los $30.000, "entre otras cosas porque estaba limitada en la gestión anterior la prestación de servicios, a eso se suman los aumentos en el precio de los combustibles y las campañas contra el dengue".
Ruarte agregó: "Hubo una pequeña suba en las tasas municipales, pero no se le puede pedir más a los bolsillos de los vecinos golpeados por la crisis. Nos restringimos en gastos en muchas áreas para que cierren los números sin que se afecten los servicios. Desde que asumí recibimos $1 millón menos de coparticipación y en el último mes disminuyó otros $200 mil. A eso se suma el quite del 5% de los fondos de la soja, entre otras partidas que dejaron de llegar. El tema es complicado", puntualizó Ruarte. La jurisdicción de Mosconi alcanza a Cornejo, Vespucio y a populosas barriadas que crecieron rápidamente en los últimos años.
Los sueldos, otro tema que golpea de lleno a la coparticipación. Mosconi encabeza los municipios del interior con sueldos de empleados más altos en el ámbito municipal, con montos que llegan a los $23.000 y $25.000, aún mayores que el del propio intendente. La dinámica municipal en esta localidad tiene sus particularidades: hay cuatro gremios UEM, SOEM, ATE y UPCN. Y la presiones son constantes desde hace varias décadas. En este punto hay que recordar que los haberes se acomodaron en otros tiempos a las cuantiosas regalías petroleras, que hoy cayeron a los niveles más bajos de los últimos años.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora