Hace un mes que comenzaron los calores en la ciudad de Salta y, sin embargo, los vecinos aún carecen de lugares para el ocio y el esparcimiento.
Esto es lo que está sucediendo con los lugares municipales, públicos y con precios populares. Todo está mal para aquellos vecinos que tienen pocos recursos monetarios, los que no tienen movilidad particular o para aquellos que viven en un edificio.
Hasta el año pasado las temporadas de verano comenzaban los primeros días de noviembre y los fines de semana se convertían en un verdadero éxodo de familias que disfrutaban los primeros calores.
Los natatorios y el balneario que dependen de la Municipalidad de la Ciudad de Salta están destinados al olvido de la transición de autoridades y nadie sabe qué pasará en la presente temporada de verano.
En el Complejo Nicolás Vitale, de la zona sur, ni el personal de las colonias de vacaciones está asignado. Ningún trabajo de puesta a punto se hizo en la pileta y todo hace pensar que será el nuevo intendente quien tendrá la difícil tarea de decidir qué hacer.
Quienes también sospechan que recién en enero comenzarán a llenar la pileta son los trabajadores del balneario Carlos Xamena. Mientras tanto solo funcionan las pocas parrillas en las que se ve a muy pocas familias salteñas y algunos turistas que llegan a acampar.
Nada se hizo con las paredes y el piso del natatorio y los que saben dicen que se necesitan al menos 4 días de sol para la colocación de la pintura especial para el agua y luego otros 10 días para su llenado. Es decir que si mañana llega la decisión política y se ponen en obras llegan con suerte a la habilitación para fin de mes.
Pero eso no sucederá ya que el actual intendente Miguel Isa dejó al total abandono los natatorios y hasta los municipales quieren que ya asuma Gustavo Sáenz para que se vayan definiendo las acciones.
En el natatorio Juan Domingo Perón, de la plaza Alvarado, directamente cerraron las puertas. Nadie atiende y ya nadie se acerca a preguntar si funciona la ludoteca que hace poco inauguraron.
Ni los empleados van por lo que se supone que corre la misma suerte de los demás espacios públicos.
Para los vecinos de Salta, la solución para salir a comer un asado al aire libre parece estar en Vaqueros o La Caldera. Allí, las ofertas comunales y privadas funcionan desde los primero días de noviembre.

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Sección Editorial

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 11 meses

NO SE PREOCUPEN GENTE, LES ASEGURO QUE PARA SEMANA SANTA ESTARAN TODOS CON AGUA Y SE PODRA COMER UNAS BUENAS HUMITAS EN SUS ORILLAS. ESO SI EN VEZ DE ROPA DE BAÑO LOS CABALLEROS PODRAN ASISTIR CON CALZONCILLOS LARGOS Y LAS DAMAS CON CAN CAN.

Carlitos Manggiapane
Carlitos Manggiapane · Hace 11 meses

Esto es realmente lamentable.La culpa no es del gobernador, sino de algún funcionarejo muy pajero.

julio  Gonzalez
julio Gonzalez · Hace 11 meses

Tiene nombre MIGUELITO ISA!!


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