California.- "¿Si ya hay demasiada televisión? No lo creo, pero si la hay, otro tendrá que bajar un cambio", afirmó Ted Sarandos, responsable de la programación de Netflix, ante la ya famosa predicción apocalíptica de un ejecutivo rival, John Landgraf, de FX, de que las más de 400 series que se estrenaron en 2015 en los Estados Unidos eran el principio del fin para esta era de oro de la TV norteamericana, que no sobreviviría a la saturación de ficciones. El gigante del streaming apuesta a demostrar que Landgraf está equivocado: Sarandos confirmó que invertirá 6000 millones de dólares en adquirir y producir 600 horas de contenido audiovisual para sus 70 millones de abonados.

Entre ellas se encuentran novedades en casi todos los géneros imaginables, como la sitcom The Ranch -se estrenará el 1° de abril-, en la que Ashton Kutcher es una ex estrella de fútbol americano que vuelve derrotada al rancho que le da el título a la serie para ayudar a sus padres (Debra Winger y Sam Elliott, cuyas desopilantes explicaciones de qué habían aprendido "a esta edad" de sus jovencísimos productores ejecutivos fueron la delicia de todos), y Fuller House, el regreso de una clásica comedia familiar de los 80, muy recordada aquí, en la que las niñas ahora crecidas se hacen cargo de la historia para criar juntas a sus hijas.

También se confirmaron detalles del esperado desembarco de Baz Luhrmann en esta plataforma: The Get Down, una serie ambientada en la escena musical neoyorquina de los 70 que contará el nacimiento de dos movimientos simultáneos y antinómicos como el punk y el disco, con un elenco de debutantes respaldado por Jimmy Smits y Giancarlo Esposito, estrenará sus primeros seis episodios el 12 de agosto próximo.

Will Arnett (Arrested Development, BoJack Horseman) tendrá su tercer proyecto en Netflix con Flaked -11 de marzo- sobre un dudoso gurú californiano, mientras que Winona Ryder parece dispuesta a cerrar su desembarco en la TV tras su admirada participación en Show Me a Hero, protagonizando Stranger Things -15 de julio-, centrada en un tema ya muy familiar para los seguidores de los ciclos policiales nórdicos: las consecuencias de la desaparición de un chico en un pequeño pueblo, que aquí tendrán, se anuncia, una vuelta de tuerca sobrenatural. Hasta Gérard Depardieu aportará Marseille, la primera producción original en francés -programada para el 5 de marzo-, en la que interpreta al alcalde de esa ciudad portuaria, dispuesto a todo con tal de no abandonar el sillón que ha ocupado durante dos décadas.
Crimen verdadero

El foco de la atención de la prensa local, sin embargo, estaba en algunos de sus mayores éxitos recientes de la plataforma, cuyos protagonistas y productores contestaron las preguntas de los periodistas durante todo el día, centradas mayormente en los desafíos y virtudes de trabajar sin condicionamientos de ratings, pero también sin la respuesta inmediata del público a sus propuestas. "Es un respiro no vivir con miedo. Mi única otra experiencia televisiva fue 30 Rock, donde mirar las planillas era una constante decepción. Lo único que se me ocurría decir entonces era: esto no puede estar bien medido", confesó Tina Fey, cuya inclasificable comedia Unbreakable Kimmy Schmidt regresará el 15 de abril, ya con una tercera temporada confirmada ayer.

También pasaron por el escenario montado en el hotel Langham Huntington los elencos y los productores de las dos series de Marvel que tiene en pantalla actualmente el servicio de streaming: la creadora de Jessica Jones, Melissa Rosenberg, celebró la confirmación de una merecida segunda temporada afirmando que volverá a los cómics de Brian Michael Bendis en busca de inspiración, mientras que sus vecinos en el barrio neoyorquino de Hell's Kitchen, los responsables de Daredevil -cuyos nuevos capítulos se verán a partir del 18 de marzo- se mostraron confiados en que la incorporación de Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung) dejen satisfechos a quienes esperan que el ciclo sobre el abogado ciego Matt Murdock (Charlie Cox) se mantenga fiel a su propuesta oscura y atormentada.

Otro de los paneles más esperados de la jornada fue el encabezado por las realizadoras de la serie documental Making a Murderer, Laura Ricciardi y Moira Demos, que enfrentaron desafiantes las preguntas de los periodistas acerca de si habían omitido información importante en su retrato de Stephen Avery, condenado por haber asesinado a la fotógrafa Teresa Halbach. "Es un documental, no periodismo o un nuevo juicio. Queríamos retratar el sistema judicial", explicó Ricciardi. Tras el estreno de la serie hubo varios pedidos al gobierno impulsados por particulares conmovidos por el ciclo de que revisara la sentencia de Avery, pero luego comenzaron a llover las críticas a los realizadores, al ritmo de una enorme repercusión en los medios (previamente, Sarandos había insinuado que habrá una nueva entrega de Making a Murderer, declinando confirmar si se centraría en Avery o en otro caso policial). Hasta Judd Appatow aprovechó una pausa en las preguntas sobre su comedia romántica, Love, con Gillian Jacobs y Paul Rust, para hablar del caso ("¿Les parece que él la mató? Pregúntenle: Avery está en el cuarto de al lado", bromeó). La serie, sobre un improbable romance entre un nerd y una desesperada, estará disponible para los abonados el 19 de febrero, con una segunda temporada ya confirmada.

Los peligros de hacer demasiado atractivo a un criminal sobrevolaron también el panel de Narcos, el sólido drama protagonizado por Wagner Moura como Pablo Escobar. "A pesar de que disfrutamos mucho ver a Wagner interpretar a Pablo, era un asesino, y no creo que nuestra serie glorifique de ningún modo el negocio de los narcóticos", aportó su productor ejecutivo Eric Newman, que participó del TCA junto con el brasileño Moura y el chileno Pedro Pascal, muy conocido aquí por su actuación en Game of Thrones. Varias preguntas apuntaron hacia la posibilidad de que, agotada la historia de Escobar, en la próxima temporada del ciclo la historia retrate al recapturado "Chapo" Guzmán, pero nadie quiso confirmarlo. Sí parece seguir con vida el proyecto de Ingobernable, la telenovela política con Kate del Castillo que compró Netflix antes de que se conociera la participación de la actriz en la entrevista que le hizo Sean Penn al narcotraficante mexicano, con posibles consecuencias judiciales. "Estamos en contacto con Kate constantemente y, al menos hasta esta mañana, Ingobernable seguía en nuestros planes", afirmó Ted Sarandos.


Fuente: La Nación

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