Hoy se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo. Esta tarde, pasadas las 19, la organización Ojos de Cielo convocó a un acto en la esquina de Juramento y Paseo Güemes. En el cerro San Bernado niños y niñas con autismo harán una lectura. El monumento a Güemes se iluminará de azul para crear conciencia sobre estos trastornos.
Papás, mamás, amigos y familiares se reunieron con el fin de mostrar a la sociedad lo que es el autismo. Piden mejoras en el diagnóstico precoz, el tratamiento y el acompañamiento posterior. Reclaman inclusión en las escuelas públicas. Para las familias sin obra social es difícil acceder a una maestra de apoyo y, como los docentes de las instituciones educativas no dan abasto, deciden no aceptar a niños o niñas con necesidades especiales.
¿Qué es el autismo?
El autismo es un trastorno físico derivado de una biología y una química anormales en el cerebro. Las causas exactas de esta anomalía aún hoy son un misterio. Existe la hipótesis de que hay una combinación de factores que propician la presencia del TEA (Trastorno del Espectro Autista). Puede ser hereditario en algunas familias, y hasta ahora las investigaciones muestran que muchos genes podrían estar involucrados.
Existen algunos indicios típicos que pueden manifestarse entre los 18 y los 36 meses de edad de una persona:
  • Sordera aparente. No responde a las llamadas e indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
  • No persigue a los miembros de la familia, ni alza los brazos para que lo agarren, como si los ignorara.
  • No sonríe ni se alegra cuando alguien se acerca a él.
  • No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste también mira donde señala.
  • No indica con el dedo para compartir experiencias ni para pedir nada.
  • Tiene un contacto ocular disperso. Casi nunca mira a nadie, y cuando lo hace, parece que tiene la mirada perdida, como si no hubiera nada delante.
  • No se fija en los demás. Carece de curiosidad.
  • Cuando se cae, no llora y tampoco busca consuelo.
  • Es excesivamente independiente.
  • Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a ciertos sonidos o texturas).
  • No reacciona cuando se le llama por su nombre.
  • Prefiere jugar solo.
  • No dice "adiós".
  • No sabe entretenerse con los juguetes.
Es importante recordar que en ocasiones los padres rechazan diagnosticar la enfermedad, porque les preocupa que estigmaticen a su hijo. Sin embargo, la prescripción es necesaria. Si no, el niño no podrá recibir el tratamiento y los servicios que necesita.

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