Bajo una estética radical de estilo aventurero se mueve con un innovador sistema de propulsión híbrido-eléctrica. Tiene el perfil de un coche deportivo pero con una gran altura al suelo que lo identifica como un crossover. De hecho es un homenaje a uno de los primeros crossover de la marca de los años 70, el mítico Nissan 240Z ganador del Rally Safari, adaptado al estilo todoterreno gracias a los conocimientos de la marca en materia de 4x4.
Lo más destacable del nuevo Gripz es su nuevo sistema de propulsión híbrido-eléctrica en serie, es decir, un eficiente motor de gasolina alimenta al motor eléctrico heredado del Nissan LEAF.
El sistema combina varias tecnologías de control experimentadas en los últimos años durante el desarrollo de modelos eléctricos.
Esta nueva configuración proporciona una aceleración suave y lineal casi en silencio absoluto y con una eficiencia máxima.
El Gripz debe interpretarse más como una propuesta de diseño que como el sustituto de un modelo ya existente, pese a que muestra algunos de los elementos clave del nuevo lenguaje de "geometría emocional" de Nissan.
Incorpora varios elementos de diseño ya vistos en el Nissan Sway, como la parrilla de forma de V, las ópticas delanteras y las calaveras en forma de boomerang, el techo flotante o el pilar C discontinuo.
Inspirado en la alta tecnología y la sencillez, dos conceptos aparentemente opuestos, de las bicicletas de competición, presenta un chasis de carbono con unos paneles de carrocería superpuestos al estilo de una armadura.
Goza de cuatro puertas enfrentadas sin pilar B, las delanteras diédricas que abren hacia arriba y las traseras más pequeñas y abisagradas en la parte posterior. No tiene pilar B, lo que facilita el acceso al habitáculo configurado como 2+2.
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Carrocería

La carrocería se presenta en dos atractivos colores, el negro mate destinado al capó, los pasos de rueda, el portón trasero, el umbral bajo las puertas y el pilar A sugiriendo un techo flotante, y el rojo anaranjado para el resto de la carrocería.
Se potencia su imagen deportiva con dos salidas de escape laterales trapezoidales cromadas de gran tamaño y con unas llantas de 22 pulgadas con tres brazos inspiradas también en las bicicletas de carreras.
Como en el exterior, la sencillez funcional es la escencialmente clave del diseño interior. De nuevo mezclando un tono mate, en este caso gris, con el rojo anaranjado oscuro, el interior presenta una serie de tubos visibles, asientos bacquet moldeados y una consola central que de nuevo se han inspirado en las bicicletas igual que los tiradores de las puertas, que tienen un diseño similar al del sillín de las bicis de competición.

Osamu Masuko “Es una apuesta arriesgada”

El CEO de Mitsubishi, Osamu Masuko, anunció, en una entrevista, que su nueva estrategia enfocada en desarrollar vehículos híbridos y reforzar su presencia en el mercado norteamericano, marcará el final de Lancer y Montero en su gama. Lo que empezó con la despedida del Evolution ahora se traslada a prácticamente el resto de la gama de Mitsubishi y con ellos también se representa el adiós a su glorioso pasado deportivo. Osamu Masuko anunció: “Habrá una reorientación total de la automotriz, que reforzará el portfolio de vehículos híbridos”. Agregó que “la noticia de la desaparición de estos dos modelos cayó como un baldazo de agua fría para los que recordamos los campeonatos mundiales de rally y las numerosas ediciones del Dakar en los que participaron”. Masuko adelantó también que “inaugurarán una nueva oficina de tecnología avanzada en Silicon Valley y asignarán más recursos en las áreas en las que son más fuertes en Estados Unidos, aunque su única planta de montaje en aquel país cerrará sus puertas para concentrar la producción en Japón, Rusia y el sudeste asiático”. De este modo y al no contar con un reemplazante, el Lancer discontinuará su producción, así como también la Montero, debido a que no cuenta con los recursos suficientes para la planificación de un sucesor.

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