Javier Hernán Pino, de 26 años, quien había sido detenido en Santiago del Estero, fue trasladado en la mañana de ayer a la Ciudad Judicial de Metán, donde se abstuvo de declarar junto a su abogado, el defensor oficial Edgardo Martínez. Ante el fiscal Sergio Castellano, quien está a cargo de la investigación del asesinato de Ariel Ríos, dijo que hará una presentación por escrito.
El miércoles por la noche, bajo un fuerte operativo encabezado por el director de Investigaciones de la Policía de la provincia, Sergio Suárez, efectivos de la Brigada de Investigaciones de Metán trajeron a Salta a Pino desde Santiago del Estero. Por otra parte, se supo que el fiscal de Metán, Castellano, remitirá hoy al Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) las armas secuestradas al sospechoso para que sean peritadas.
En Santiago del Estero Pino habría confesado voluntariamente su autoría del crimen de Ariel Ríos, el playero de El Galpón. Para los investigadores el sujeto esa noche le habría pedido permiso a Ríos para entrar al baño de la estación de servicio. Allí preparó el arma con un silenciador, fue hasta la oficina y le dijo a la víctima que era un asalto y luego le disparó en la cabeza.
Pero esa declaración ante los policías no tiene valor legal, por lo que se espera que confiese en el escrito que va a presentar al fiscal metanense. El sujeto quedó alojado en la unidad carcelaria de Metán.
Según pudo saberse, Pino conocía a Ríos, ya que con frecuencia iba a la estación de servicio con su padre, pero se habían alejado desde hace un tiempo de El Galpón, donde Pino tenía una sandwichería. El hombre es de suma peligrosidad y también está acusado de cometer un doble crimen en Rosario de Santa Fe. Su padre fue detenido en Santiago del Estero antes del crimen de Ríos, durante una tentativa de robo a mano armada a una financiera.
Detención y secuestros
El miércoles de la semana pasada efectivos de la Brigada de Investigaciones de Metán, a cargo de José Alberto Maldonado, junto con policías de la Brigada de Santiago del Estero, luego de varios meses de investigación irrumpieron en un inmueble en la capital de esa provincia. Allí residía junto a su novia el ahora principal sospechoso de haber matado al playero. Quedó detenido y le secuestraron dos armas 9 milímetros, municiones, dos silenciadores y herramientas.

Cerca de cuatro meses del hecho
El asesinato a sangre fría del playero ocurrió alrededor de las 3 de la mañana del 13 de julio pasado, cuando Ariel Ríos, de 28 años, trabajaba solo en el turno de la noche en la estación de servicio de la empresa Refinor, ubicada en el acceso a El Galpón. De ese lugar se llevaron la suma de 70.000 pesos, aproximadamente, que estaban en la oficina de la administración. En otro sector de la firma había mucho más dinero de la recaudación, pero el asesino no lo pudo encontrar. Desde ese momento la investigación giró en torno a distintos sospechosos, incluido personal de las fuerzas de seguridad.

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